Xbox 360Compra Bangai-O HD: Missile Fury XBLA en FNAC
Lanzamiento: · Género: Xbox Live Arcade / Acción / Shooter
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: D3 Publisher
Producción:
Precio: 800 puntos
Textos: Inglés
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Bangai-O HD: Missile Fury XBLA para Xbox 360

Insuficientes votos para figurar en los rankings.
ANÁLISIS

Análisis de Bangai-O HD: Missile Fury XBLA para Xbox 360

Jorge Cano · 26/5/2011
Un matamarcianos complejo, difícil y único para un público muy concreto.
GRÁFICOS
-
SONIDO
-
TOTAL
8
DIVERSIÓN
-
JUGABILIDAD
-
Versión Xbox 360.

Treasure es una compañía mítica en el mundillo de los videojuegos. Dando guerra desde 1993, cuando se fundara por varios ex trabajadores de Konami, desde sus comienzos se especializaron en los matamarcianos o shoot 'em up, ya fuera con toques de plataformas por tierra, o por el aire con naves espaciales. Gunstar Heroes, Dynamite Headdy, Alien Soldier, Radiant Silvergun, Sin and Punishment, Ikaruga, etcétera, toda una lista de joyas entre las que se encuentra también Bangai-O, un título de 1999 para Nintendo 64 que sería convertido a Dreamcast, y que contaría con una nueva entrega en 2008 para Nintendo DS, Bangai-O Spirits.

Ahora llega para Xbox Live una nueva entrega de esta saga, Bangai-O HD: Missile Fury, que aunque mantiene la jugabilidad de los clásicos, elimina otros elementos, como cualquier atisbo de historia y de personajes protagonistas. Manejamos un mecha o robot -de pequeño tamaño en pantalla- que se puede desplazar volando por todo el escenario disparando en cualquier dirección, en niveles que tienen orientación vertical, horizontal o ambas. Se juega parecido a las anteriores versiones, pero lo que le hace mejorar muchísimo es el uso de los dos stick analógicos. Con el izquierdo nos movemos y con el derecho disparamos, en la dirección que estemos apuntando cuando lo mantenemos pulsado, o bien con el disparo automático activado.

Cientos de enemigos y proyectiles pueblan la pantalla, que podrían parecer imposibles de esquivar, pero para lo que contamos con varios recursos. Dos tipos de disparos podemos llevar a la vez, entre siente diferentes: disparos rectos, misiles que fijan y siguen a los enemigos, otros que rebotan, explosivos, más rápidos, que cancelan ataques enemigos, etcétera, los que deberemos dominar y saber combinar para tener éxito. Pero la base de la jugabilidad más que en nuestras armas se encuentra en saber defendernos apropiadamente.

Por un lado tenemos el ataque Dash, que se realiza con el gatillo derecho y que permite hacer una o hasta tres cargas seguidas. Este no solo vale para esquivar y cargar contra los enemigos, sino que sobre todo nos sirve para salir airosos de las lluvias de balas. Cuando lo gastamos tenemos que esperar unos segundos a que se recargue, por lo que es de vital importancia aprender a usarlo. Si presionamos el gatillo derecho sin pulsar en ninguna dirección realizamos el ataque Freeze, que congela a los enemigos que se encuentran más cercanos, y durante el cual somos invencibles, muy importante también aprender a dominar y entender.

El contraataque es el otro núcleo de la jugabilidad, posiblemente el más importante. Con el gatillo izquierdo y siempre y cuando tengamos al menos uno de hasta diez ataques que podemos almacenar, lanzamos una lluvia de proyectiles del arma que tengamos equipada. Cuanto más tiempo mantengamos apretado el botón, más poderoso será el ataque, pero claro son unas décimas de segundo que en ocasiones pueden ser vitales, por lo que hay que tener nervios de acero para saber aguantar lo suficiente y soltar en el momento justo el contraataque. En su caso más extremo, con centenas de enemigos y cargándolo al máximo, podemos llegar a lanzar hasta ¡1000 disparos!, una orgía de destrucción que barre la pantalla, pero que incluso en los momentos más difíciles no resulta suficiente. Es tan importante este elemento, que la barra se carga con bastante rapidez, según abatimos enemigos. También tenemos otra de vitalidad con 200 puntos de vida, que recuperamos con frutas –sí, es un poco excéntrico, pero un clásico de la saga-.

Todo esto suena muy bien, de hecho el juego se controla de maravilla y tenemos muchas posibilidades tanto en armamento como en movimientos, pero olvidaros del típico desarrollo de un matamarcianos clásico de ir avanzando por las fases, aquí se trata de 100 niveles, casi siempre de reducido tamaño, y que para superarlos tendremos diferentes metas. En ocasiones acabar con todos los enemigos, en otras destruir ciertos elementos, colocar unos cubos en determinados lugares, y siempre con una dificultad rozando la locura. Ya no solo es complicado terminar un nivel tal cual, sino que encima siempre tenemos un tiempo determinado para hacerlo, y que suele ser muy justo, tres, cuatro minutos, incluso menos, por lo que no nos podremos entretener para nada.