En sus ratos muertos, Wario sabe cómo darle a la watuta. Súmate a la fiesta.
Y es que aunque, la verdad, se puede desbloquear absolutamente todo en unas pocas horas e incluso dejar algunos récords por el camino, por su estilo de juego
Wario Ware Smooth Moves es esa clase de título al que se puede regresar tiempo después y volver a disfrutarlo como si fuera la primera vez, quizás en sesiones no muy largas de juego debido a su intenso ritmo, pero sin lugar a dudas, es divertido, accesible, y rejugable. Por el contrario, se muestra un tanto escaso en los desbloqueables y demás premios guardados para los jugadores más dedicados, algo en lo que las anteriores entregas (especialmente Twisted! y Touched!) habían logrado despuntar sobremanera. En total,
Wario Ware Smooth Moves suma menos de una decena de extras que, en su mayoría, desbloquearemos sin problemas mientras evolucionamos por el modo de juego principal.

Si el anterior juego doméstico de la saga, el de GameCube, apostaba por un sistema multijugador en el que se combinaba el juego simultáneo con el juego por turnos, en el que se requería al jugador en posesión del mando la realización de ciertas actividades para aportar un nivel de interactividad diferente al habitual en los juegos tipo Mario Party. Esta apuesta singular se ha potenciado al máximo en
Wario Ware Smooth Moves donde se ha optado por un sistema multijugador que, una vez lo hayamos desbloqueado, se centrará por completo en jugar por turnos. Por un lado, es una pena que se hayan perdido algunos estilos de multijugador que funcionaron a la perfección en GCN, pues no siempre resulta muy divertido ver cómo juega otra persona (aunque sea por unos segundos, dado el carácter propio de los microjuegos), pero por otro, si se acepta la propuesta jugable de coger el mando de formas grotescas, ridículas y, por tanto, divertidísimas, lo cierto es que el sistema funciona con mayor o menor acierto.
Gracias al sistema de compartir el mando, eso sí, se ha conseguido que puedan participar hasta 12 personas, aunque bien se le puede achacar sin muchos problemas que, precisamente por tener que compartir el mando, el número podría ser virtualmente infinito. Algunos de los juegos incluidos resultan más acertados que otros, combinando actividad física y actividad en el videojuego, pero algunos son variaciones de otros y, por tanto, un poco repetitivos. Otros, más esperables, consisten en lanzar los dardos –como en la realidad- y, también, nos encontraremos dos minijuegos en los que se usará el mando remoto en combinación con el nunchuk, cogiendo cada jugador una de las dos partes. No entraremos en detalles sobre estos minijuegos, para no reventar sorpresas, pero estos últimos y su sistema de control a dos bandas son particularmente divertidos y, al menos uno, surrealista de narices.

Conclusiones
El nuevo Wario Ware representa una excelente presentación de las muchas posibilidades que abre el mando remoto de Wii, repitiendo el papel que ya llevó a cabo con Nintendo DS.
Smooth Moves es una divertidísima compilación de microjuegos que aprovecha con soltura el control de la consola, al tiempo que conserva en buena medida el estilo fresco de la saga. Es cierto que Wii ha recibido otro soberbio juego de minijuegos, Rayman Raving Rabbids, pero la solera de Wario Ware tiene igualmente mucho peso. Su intencionalidad es, sin embargo, diferente, y también lo es su estilo de juego: lo que el título de Ubisoft ofrece no lo encontraremos en éste, ni viceversa. Por desgracia, aunque el multijugador de
Wario Ware Smooth Moves es bueno, resulta cuestionable por el paso atrás dado en determinados aspectos cruciales con respecto al multijugador que se ofreció en GCN y, de todas formas, por su idiosincrasia, no logrará satisfacer –seguramente- las demandas de un espectro de jugadores relativamente amplios que hubiesen apreciado mucho más un elaborado sistema multijugador simultáneo. Pese a todo, como título para un solo jugador es tan bueno como los anteriores, y su multijugador es, con lo discutible de las decisiones tomadas, igualmente divertido.