| Gráficos: | 7.2 | |
| Sonido: | 7.2 | |
| Jugabilidad: | 6.2 | |
| Diversión: | 7.5 |
| Total: | 6.9 |
| WII > Análisis > Tortugas Ninja | Página 1 de 2 Siguiente |
Durante la década de los 80 las Tortugas Ninja gozaron de un gran éxito, con una serie adorada por los niños y tres películas con actores reales que aprovecharon su tirón. Fue esa generación de consolas la que recibió un gran número de títulos de estos personajes, algunos de ellos bastante notables y muy recordados. Gracias a la última película de estas tortugas, esta vez gracias a la animación por ordenador, que se estrena estos días, llega a nuestra Wii una nueva oportunidad de controlar a estos seres verdes.
En esta ocasión Ubisoft nos trae un juego que combina plataformas con acción, aunque lamentablemente la fórmula no se ha sido aprovechada todo lo que cabría esperar. Durante los diferentes niveles, más de veinte en total, manejaremos a las cuatro tortugas y tendremos que recorrer los distintos escenarios y enfrentarnos a todos los enemigos que nos ataquen.

En cada momento manejaremos a una tortuga, generalmente impuesta por la fase en la que estemos, aunque a partir de cierto punto de la historia y en determinados niveles, tendremos al resto de sus hermanos de apoyo. Esto nos permitirá intercambiar el control entre ellos e incluso realizar ataques conjuntos que nos ayuden a vencer a nuestros enemigos. Para llevar a cabo estos ataques conjuntos deberemos vigilar el vínculo entre las tortugas, ya que si baja demasiado por cometer errores en los movimientos cooperativos, nuestros hermanos se irán y nos dejarán solos.
Las tortugas responden muy bien al mando y con muy pocos botones podemos llevar a cabo movimientos espectaculares, lo que hará que recorrer los escenarios sea una delicia. En este sentido el juego nos recuerda mucho a otra saga de Ubisoft, Prince of Persia, en la que sin duda el juego que nos ocupa se inspira muchísimo. Y es que nuestros protagonistas comparten con el príncipe muchos movimientos, como trepar, rebotar en paredes o caminar por ellas, aunque bien es cierto que sale perdiendo en las comparaciones. Una de las razones para esta derrota, es el hecho de que en ningún momento tenemos duda de por donde tenemos que ir, siendo el camino totalmente lineal. De hecho, en muchas ocasiones a lo largo del juego, veremos como unas marcas en el suelo nos indican claramente hacia donde tenemos que avanzar. Es obvio que Ubisoft ha querido hacer un juego rápido donde no hay lugar a la exploración, pero se echa de menos un poco de incertidumbre a la hora de recorrer los niveles.
Aunque las partes de plataformas serán las predominantes en el juego, no será saltar y correr lo único que sepan hacer nuestras tortugas, y es que el combate también tendrá un lugar destacado. Las partes de lucha no son malas, teniendo que mover el mando de control para realizar los ataques y el nunchuck para movernos y defendernos. Es fácil, y divertido, pues en seguida veremos a nuestra tortuga desplazarse por el escenario haciendo movimientos muy vistosos. Sin embargo el sistema de combate presenta grandes problemas que pueden llegar a hacer el juego desesperante. El principal problema, que sin duda será el que más quebraderos de cabeza nos dará hasta que nos acostumbremos, es el hecho de que en mitad de un combate y sin que sepamos bien que pasa, nuestra tortuga se quede bloqueada y no pueda atacar. En esos momentos podremos saltar para esquivar los ataques enemigos, pero no podremos ni caminar ni atacar, lo que nos dejará vendidos en más de una ocasión. Este problema, tan importante a la hora de jugar, es causado por ladear el nunchuck, algo que puede pasar si lo tenemos apoyado mientras luchamos para poder descansar la mano. Si lo giramos sin darnos cuenta, nuestra tortuga empezará a actuar de la forma descrita anteriormente, y no volverá a reaccionar correctamente hasta que corrijamos la posición del nunchuck. Una vez nos familiaricemos con el control, no es difícil evitarlo, pero aún así resulta molesto que se nos obligue a estar pendientes de cómo colocamos la mano y, más aún, de que tengamos que ser nosotros los que debamos encontrar la causa de que el juego no responda correctamente.

Sin abandonar el combate, otro problema del que adolece el juego es la inteligencia artificial de los enemigos, que en muchos casos se quedarán quietos hasta que derrotemos a los que tenemos alrededor o incluso hasta que nos acerquemos a ellos. Esto hace que el reto de los combates sea mínimo, y generalmente nos preocupará más no colocar mal en nunchuck que los ataques de los enemigos. Por último, debemos advertir que en los combates se exige bastante movimiento del mando de control y, aunque no debemos hacer movimientos exagerados para que el juego lo reconozca, sí es cierto que tras varios enfrentamientos empezaremos a estar algo cansados. Afortunadamente el juego espacia bastante los combates con las partes de plataformas, con lo que en la mayoría de los casos tendremos tiempo suficiente para descansar nuestra muñeca.
| Y tú, ¿qué opinas sobre Tortugas Ninja? | Página Siguiente |



