Aunque no es el primer Zelda para Wii, ya que en su lanzamiento tuvimos el genial The Legend of Zelda: Twilight Princess, este era en su origen un título exclusivo para GameCube, que se convirtió en unos poco meses para la nueva consola de Nintendo, sin aprovechar sus particulares características. Ahora llega el verdadero Zelda para Wii, Skyward Sword, pensado desde cero para su control por movimiento, el auténtico título de la saga que le saca provecho al Wiimote en su versión mejorada MotionPlus, como ningún otro juego ha conseguido en el amplio catálogo de la consola.
No solo llega en el ocaso de Wii –aunque visto su ritmo de lanzamientos en los últimos meses podríamos hablar casi de su defunción-, con su sucesora Wii U anunciada y en el horizonte, sino que también coincide con el 25 aniversario de la saga, y exceptuando la revisión de Ocarina of Time a las 3D sin gafas de la nueva portátil de la compañía, han dejado de lado colecciones o recopilatorios de antiguas entregas y nos ofrecen
este nuevo y excelente Zelda, una auténtica joya. Una obra maestra de Nintendo para su consola que junto a los dos colosales Super Mario Galaxy, y otros tantos títulos, va a conseguir que Wii sea recordada no solo por su peculiar control, que tanto ha dado que hablar, sino también por habernos ofrecido excelentes juegos como este.
Una entrega que en un principio parece bastante revolucionaria, con un Link más ágil que nunca, un indicador de resistencia, un complejo y elaborado sistema de combate en el que tenemos que realizar diferentes tipos de espadazos con nuestro brazo para verlos reflejos en pantalla, una estructura de escenarios un tanto peculiar, y otra serie de pequeñas novedades que ahora comentaremos. Pero una vez te sumerges en la aventura, y entras en su dinámica, compruebas que su núcleo, su corazón, sigue siendo 100% Zelda, y es
menos transgresor con la saga de lo que parecía en un principio. Siempre divertido, siempre sorprendente, se las apaña para resultar variado y no aferrarse a un mismo esquema durante todo su desarrollo, y una vez lo hemos terminado, deja un excelente sabor de boca, proclamándose sin duda como
uno de los mejores Zelda.
Valor, Sabiduría y Poder; una historia apasionante y muy reveladora hecha por y para los seguidores de esta legendaria saga
Cuando comienza la aventura en la ciudad de
Altárea, una de las islas flotantes de
Celéstea, con Link siendo despertado en su confortable cama, no somos todavía capaces de imaginar lo épico y trascendental que será el viaje del héroe. Link se ha criado en esta isla suspendida en el aire junto a Zelda, la hija del "alcalde", siendo amigos desde la infancia y teniendo una relación muy estrecha y especial. Por este particular archipiélago aéreo las personas se mueven a los lomos de los
Pelícaros, unos enormes pájaros de colores que mantienen un fuerte vínculo con sus dueños, y montado en uno de ellos podremos explorar los cielos de Celéstea, el único lugar que conocen nuestros protagonistas.