Vandal
Wii
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Abylight
Producción: Abylight
Distribución: WiiWare
Precio: 800 puntos
Formato: WiiWare
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Stop Stress: A Day of Fury WiiW para Wii

Insuficientes votos para figurar en los rankings.
ANÁLISIS

Análisis de Stop Stress: A Day of Fury WiiW para Wii

Daniel Escandell ·
Ya no hace falta que la pagues con tu pobre teléfono móvil.
GRÁFICOS
-
SONIDO
-
TOTAL
4.5
DIVERSIÓN
-
JUGABILIDAD
-
Versión Wii.

¿Mucho estrés? ¿Ganas de gritarle a la tele? ¿De tirar el teléfono al suelo y marcarte un taconeao encima? ¿Te identificas con William 'D-Fens' Foster? Más allá de los consejos médicos que sean recomendables ante esas situaciones, siempre puedes probar qué tal funciona una propuesta tan extraña en los videojuegos como Stop Stress: A Day of Fury.

¿Un día estresante? Ponle freno.
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HD

Desde luego, ésta es la única situación en la que, ante el estrés, puedes liarte a romperlo todo, pelearte contra un bebé gorila, y afrontar situaciones incluso más rocambolescas con el único objetivo de descoyuntarte el hombre para liberar un poco del agobio que tengas acumulado. La misión principal será, en esencia, ir superando los diferentes niveles rompiéndolo todo. Son sólo cuatro, pero teniendo en cuenta que manejamos al hombre más estresado del planeta ya están bien.

Y es que sus mejores sueños (una isla tropical, chicas en bikini, una hamaca, y, supondremos, no las mismas ideas que al respecto suele tener el -en el fondo- políticamente correcto Homer Simpson) se ven interrumpidos por despertadores, bebés llorones, y demás cosas molestas. Su solución es tan simple como terrible: arrasar con todo, empezando por su propia casa. Luego sale a la carretera y la cosa es peor, pasando por su oficina y todo eso sólo para llegar a un aeropuerto (¡a quién se le ocurre!) con el objetivo de volar a esa soñada isla.

Poco a poco vamos consiguiendo armas más contundentes, hasta llegar a la ansiada hacha, momento en el que el juego se desvela, aun con su humor, como un auténtico simulador de histérico psicópata. Además de la lógica mejora en potencia progresiva de los objetos que usamos para romperlo todo, tienen funcionalidades específicas para progresar en los niveles pudiendo superar algunos obstáculos concretos. El hacha, por ejemplo, será ideal para romper puertas.

La destrucción se lleva a cabo moviendo el mando remoto en vertical o en horizontal, y el juego al final acaba invitando a hacer aspavientos, algo que, todo sea dicho, no es lo más recomendable, dado el intenso ritmo de juego (quizás un puntito estresante en ocasiones). Las cuatro fases se superan en torno a la hora de juego, lo que dado su ritmo no está mal, pero lo cierto es que a poco que uno se meta en el papel puede acabar derrengado, así que es de suponer que libere algo de estrés, junto a toda esa energía.

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Los controles no son, salvo por el movimiento del mando remoto, de lo más intuitivo, pero cumplen con su función en cuanto te acostumbras. La sensación general es un poco tosca, pero suficiente para lo que el título propone. Nos movemos marcando la dirección con la cruceta digital por las rutas del escenario, que debe superarse antes de que se agote el tiempo, mientras destrozamos los objetos necesarios para pasar al siguiente nivel. La culminación llega de mano del jefe final de turno, al que toca darle una paliza de campeonato.

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