Sam Fisher se convierte en un agente doble para afrontar su nueva misión.
Por su parte, moveremos al agente Fisher usando el stick analógico del nunchuk que, por cierto, usaremos también para saltar con tan sólo agitarlo. Normalmente responde de manera fiable y rápida al movimiento, por lo que no creemos que haya queja en este sentido. Además, el salto es una acción que no se usa demasiado a lo largo de la aventura. En líneas generales, todo el sistema de control funciona bien, con sus puntos fuertes y flacos, siendo quizás lo más cuestionable el control sobre la cámara, que en ocasiones nos puede volver un poco locos al intentar girarla a toda velocidad. Poco a poco, insistimos en ello, nos iremos acostumbrando al control y lo que al principio nos parecía una molestia o incluso un escollo se irá suavizando hasta realizar las acciones de manera natural. Sea como fuere, para tratarse de un juego no diseñado pensando en el mando de control de la consola, el sistema funciona bien y demuestra que Wii no cierra sus puertas al género.

El juego nos ofrece también la posibilidad de disfrutar de un modo de juego cooperativo, dividido en dos opciones principales. El modo Campaña, por su parte, nos ofrecerá las misiones cooperativas en sí mismas, que si bien no resultan tal elaboradas como las que se pueden jugar en la versión del juego para PC y Xbox 360, sí están bastante bien. Se basan principalmente en enfrentarse a enemigos controlados por la máquina asistiendo a algunos de los hechos de la historia principal del juego desde la perspectiva de otros agentes del equipo Third Echelon (al que pertenece Sam Fisher.) El modo Élite propone un reto mayor al proponer las misiones con un equipamiento limitado.
Jugando en equipo podremos realizar acciones combinadas, resultando en un tipo de acción diferenciada de la que nos encontramos en el modo principal para un jugador. Podemos, por ejemplo, ayudar a nuestro compañero a subirse a un saliente, o realizar un interrogatorio a medias, siendo unas buenas muestras de lo divertido que puede llegar a hacerse en esta modalidad de juego. Quizás el principal inconveniente resida en que si la Xbox original ya ofrecía la opción de jugarlo con otra persona a través del sistema de juego en red, la –hasta ahora- pasividad de Nintendo a la hora de ofrecer los mecanismos necesarios para el juego en red en Wii han impedido que haya la más mínima posibilidad de que la versión del juego para esta consola pudiese ofrecer esta opción.

Conclusiones
La llegada a Wii de
Splinter Cell: Double Agent ofrece una oportunidad a todos los usuarios que se han hecho con la consola de disfrutar de un juego de espionaje e infiltración más que bueno en su nuevo sistema, aunque las novedades que aporta con respecto a las versiones ya comercializadas no son reseñables más allá de las que implican el sistema de control. No es algo malo, pues el título ya era bueno, pero no consigue aportar una sensación de frescura como sí ha sucedido en Xbox 360 y PC, donde la saga ha dado un giro en múltiples aspectos para remozar su aspecto jugable. En este sentido, el paso al mando de Wii, dado que mantiene toda la estructura de diseño de niveles y jugable que ya vimos en otras consolas, puede ser insuficiente en caso de que ya conozcamos la aventura. Si, por el contrario, no hemos disfrutado de ella, la consola de Nintendo nos ofrece una buena oportunidad para ver cómo se desenvuelve Sam Fisher en el mundo de los agentes dobles.