Speed Racer llega a Wii con ganas de alzarse en el primer puesto.
Contamos con un medidor de impulso que irá aumentando a medida que vayamos circulando por la carretera sin chocarnos, realizando bien los giros y empujando a nuestros enemigos. En este sentido, hay cuatro niveles distintos de impulso que podremos utilizar en función de su obtención. La parte sucia de la carrera la haremos, también, con nuestro vehículo, realizando movimientos bruscos o saltándoles encima para que su resistencia se vea mermada. Todo ello tendremos que efectuarlo teniendo en cuenta que
nuestros enemigos no son la Madre Teresa, sino que a la mínima que vayamos por delante durante unos segundos se volverán agresivos, aliándose mutuamente para dejarte fuera de la carrera.

Por fortuna, nuestras alianzas también estarán a la orden del día en las carreras de Speed Racer.
Antes de empezar una carrera podremos entablar un acuerdo con varios corredores –dependiendo de nuestro personaje podrá aliarse con unos o con otros-, mostrando el icono "Aliado" en la partida.
Dicho aliados intentarán dejarte el paso libre y no realizarán ataques agresivos contra ti, aunque si por equivocación les atacas se te penalizará restándote medidor de impulso. Por el contrario, los rivales harán exactamente lo contrario a tus aliados, siendo su principal prioridad dejarte lo más lejos posible del participante que lidere la carrera. Será muy importante en la competición hacer alianzas y evitar a los rivales para quedar en buena posición.
Aún así, tal y como comentábamos con anterioridad, el juego peca de sencillo, pues apenas tiene modos de jugador diferentes. Contamos con el modo carrera, ideal para echar una carrera de vez en cuando, sin puntuaciones ni aliados; simplemente correr hasta la meta para ganar. El modo tutorial, para familiarizarnos con los controles del vehículo. El típico modo competición, donde tendremos que quedar en los primeros puestos si queremos ganar la competición y desbloquear coches y personajes nuevos, así como pistas y extras en forma de vídeo como por ejemplo el Making Off del videojuego. En dicho modo competición habrán tres tipos de categoría, siendo las dos últimas más rápidas y difíciles que la primera –tendremos que abrirlas superando esta misma competición previamente-. Por último, los modos multijugador y contrarreloj, en los que podremos batirnos con un amigo en la misma consola a pantalla partida y batir récords en la pista que queramos para hacernos expertos de pista, respectivamente. Aparte de la ausencia inexplicable de un modo historia que siguiera, al menos, los pasos de la película, también se echa en falta un modo online para pilotar contra jugadores de todo el mundo, y que sin duda habría aumentado la expectación del título.

Conclusiones
Speed Racer ha llegado a la nueva generación de consolas Nintendo a modo de cara y cruz. Cara por que el juego es divertido, el control del título ya sea mediante el volante o simplemente con el movimiento de nuestras manos es bueno y la mecánica divertida, pero cruz por las pocas posibilidades y la poca profundidad que ofrece el título a la hora de desmarcarse de la competencia. Quizá las prisas por lanzar el juego acorde con la película hicieron de esta adaptación un quiero y no puedo en el mundo de los videojuegos, con la ausencia de modos multijugador online, y más la falta de un modo historia, que es algo mucho más grave. Aún así, y pese a estos fallos,
Speed Racer es un gran juego de carreras, divertido para muchos, aunque para el jugador experimentado la experiencia de juego le sabrá a poco, cosa que los fans de Speed podrán perdonar, pero los demás no.