| Gráficos: | 7 | |
| Sonido: | 6 | |
| Jugabilidad: | 7 | |
| Diversión: | 6 |
| Total: | 6.5 |
| WII > Análisis > Speed Racer | Página 1 de 3 Siguiente |
Es bien sabido que los desarrolladores suelen meter mano a las películas de éxito para realizar adaptaciones cinematográficas para seguir el empujón comercial que ofrecen las mismas. Desde hace varios años, películas como la versión de Peter Jackson de King Kong, la trilogía de Piratas del Caribe y también en formato Lego, con un nuevo Indiana Jones aprovechando el estreno de la cuarta película de las aventuras de nuestro intrépido arqueólogo.

También hay que aclarar que la mayoría de adaptaciones se realizan para todas las plataformas existentes, aunque en el caso de Speed Racer no ha sido, ya que se ha quedado en las máquinas de Nintendo aprovechando, tanto la pantalla táctil de la portátil japonesa, como el mando con sensor de movimiento que ofrece la consola de nueva generación de la compañía.
Speed Racer nació del ingenioso Tatsudo Yoshida, un dibujante que quiso crear un cómic japonés acerca de carreras a gran velocidad allá por la década de los sesenta. El manga tuvo un éxito bastante inesperado, y enseguida se lanzó una serie televisiva que pudimos ver en España a lo largo de la década de los noventa en algunas comunidades autónomas. Ahora, en pleno 2008, y con una superproducción de lujo, Speed Racer salta a la gran pantalla con una dirección a cargo de los hermanos Wachowski, creadores del universo Matrix, y con Emile Hirsch y Cristina Ricci al frente como protagonistas de la adaptación cinematográfica.
Nuestro protagonista es un joven piloto prometedor a manos de un Mach 5, un bólido capaz de llegar a altas velocidades y hacer las delicias impensables de aquellos quienes se atrevan a conducirlo. Gracias a sus habilidades como piloto, Speed es ojeado por una gran compañía que pretende hacerse con sus servicios a modo de contrato, aunque por fortuna, nuestro conductor prefiere no firmar nada y seguir los consejos de su padre. Ante esta negativa, que se toman como ofensiva los directivos de la compañía, la misión principal de la corporación será hundir en la miseria al héroe de la historia, cueste lo que cueste.
El juego comienza con una breve introducción hecha por el motor del juego donde se muestran varios escenarios, así como los diferentes vehículos y pilotos que habitan el juego, a modo de presentación. Si hemos visto la película enseguida reconoceremos algún que otro escenario, aunque hay varios que se han creado para la ocasión y que no están en el film.

Primero de todo hablaremos de los gráficos del título, que sin ser excepcionalmente buenos cumplen a la perfección, así como superan la media gráfica del catálogo de Wii. Si bien mirado, el juego transcurre a una velocidad alucinante, por lo que el jugador no parará su coche para prestarle atención a los detalles que ofrece la pista, que por desgracia son pocos. El modelado de los coches es bastante notorio sin llegar a sorprender. Los gráficos –y el juego en general- recuerdan mucho a lo que ya vimos en GameCube con FZero GX, salvando, por supuesto, las diferencias. A medida que vayamos avanzando la carrera veremos imágenes estáticas de nuestro personaje y rivales, a modo de cómic pero fiel a la película, para dotar de más espectacularidad las carreras empleadas en el universo Racer. Parece ser que la estética futurista queda a la perfección en los juegos de carreras –tan sólo hace falta ver Wipeout, por ejemplo- y gracias a la velocidad que alcanzan los bólidos, la falta de detalles en los escenarios y la falta de alta definición en la consola de Nintendo no se hace muy patente.
| Y tú, ¿qué opinas sobre Speed Racer? | Página Siguiente |


| Speed Racer - Jugabilidad | Speed Racer - Tráiler (3) |
| Speed Racer - Carrera | Speed Racer: The videogame - Tráiler (2) |
| Speed Racer: The videogame - Tráiler |


