El arcade musical de Sega no cuaja bien en la nueva generación.
Juego para rato
Si hay algo que tiene esta versión de Samba de Amigo que supera con creces el original son los modos de juego, ya que se han incluido interesantes novedades para alargar la vida del título más allá del modo arcade. Para un jugador tenemos el modo carrera, que nos obliga a superar distintos retos; cada uno provisto de varias canciones a completar. Si obtenemos una puntuación de C o más habremos completado la pista con éxito. Si de lo contrario somos jugadores novicios e inexpertos sería conveniente pasar por el modo entrenamiento, donde Amigo nos explicará -con voz y en perfecto castellano- los pasos a seguir para ganar la partida. Amor Amor, por su parte, nos propondrá jugar una serie de canciones en modo cooperativo con la consola, y nos medirá el grado de compenetración que tenemos con ésta, así, si fallamos un movimiento, el medidor de compenetración disminuirá y perderemos puntos.

Partida rápida, sin embargo, es ideal para jugar una canción en esos diez minutos de tiempo libre antes de que la cena esté preparada, o simplemente para jugar una partida antes de salir de casa, en un rato muerto. Si por el contrario tenemos un poco más de tiempo siempre podremos hacer uso del modo Supervivencia, donde tendremos que bailar una serie de canciones respetando un máximo de fallos por canción; realmente difícil en los últimos modos de dificultad.
En cuanto a modos multijugador tendremos la posibilidad de batirnos en duelo con un amigo en el modo batalla, aunque,
lamentablemente y contra todo pronóstico las funciones online se quedan fuera del pastel, impidiendo librar batallas o tocar cooperativamente con jugadores de cualquier parte del mundo.
Siempre que juguemos a Samba de Amigo tendreemos que tener claro que vamos a mover el esqueleto, pero, si da la casualidad de que alguien quiere lucirse de verdad tan solo tendrá que activar el modo "Meneito" en cualquiera de los modos de juego para que el Señor Pose nos obligue a adoptar formas a mitad de canción.
Como conclusión a los modos de juego, Gearbox Software nos ofrece una serie de minijuegos para aprovechar las funcionalidades del mando de Nintendo. La mayoría de minijuegos están enfocados a ponernos, de nuevo, en la pista de baile, utilizando los círculos como guía y medio para completar con éxito las pruebas (como por ejemplo arrear a los topos que van saliendo cual juego de Playschool para niños), aunque otras, como por ejemplo el golpe a la piñata, estarán totalmente fuera de contexto. En definitiva, unos minijuegos que podrían haberse trabajado más, ya que
en vez de ayudar a completar el juego lo descolocan por su falta de jugo y mecánica repetitiva y absurda.Que paren la música, que vamos acabando
En definitiva, la incorporación de Samba de Amigo al catálogo de Wii no es, ni de lejos, lo que se esperaba. Aún así estamos ante un título que
divertirá a todos y cada uno siempre que no seamos muy exigentes a la hora de valorar el título en sí, pues los problemas de reconocimiento quedan patentes desde los primeros minutos de juego. Sin embargo, el título gana enteros si lo jugamos con un amigo ya que los piques en general aumentan considerablemente la diversión del mismo.
Es por eso que si logramos perdonar los fallos de la obra de Gearbox Software nos queda un juego bastante divertido, con muy buena música que hará que movamos el esqueleto de un lado para otro y que sin duda gustará a los más pequeños de la casa (y no tan pequeños). Aún así, no dejamos de pensar en lo que pudo haber sido Samba de Amigo con un poco más de tiempo en desarrollo y una puesta en escena mejor, una pena. El juego está actualmente en las tiendas a un precio recomendado de 49.95€, aunque a mediados del mes que viene saldrá a la venta un pack junto a unas maracas que se acoplarán a los mandos, dejando a un lado la ya comentada barra de precisión de Dreamcast, y que sin duda harán la experiencia de juego un poco más enriquecedora para el jugador.