Resident Evil 4 se adapta a Wii en la que, prometen, es la versión definitiva.
Esto, que puede parecer baladí, representará en algún momento la diferencia entre morir o seguir adelante. Un aspecto importante es que el inventario ya no se tendrá que ver saturado de tinta para las máquinas de escribir. Para los que no conozcan el sistema de guardar la partida de los anteriores juegos, éste consistía en buscar máquinas de escribir, pero para poder salvar se precisaba tinta para la máquina, de manera que se limitaba las veces que podíamos salvar nuestro progreso. En Resident Evil 4, siguen apareciendo las máquinas de escribir, pero podremos guardar la partida siempre que lo deseemos.
Al inventario accedemos a través de un menú sencillo e intuitivo con capacidad también para un muy útil mapa que nos muestra la zona en la que estamos y señala las puertas y pasillos más destacados, así como tesoros y puntos de guardado (las citadas máquinas de escribir). También aparece en este mapa la localización del comerciante, un personaje esencial. Y es que a lo largo del juego vamos amasando una pequeña fortuna cuya principal función es ser derrochada en transacciones muy beneficiosas para nosotros. Si encontramos al comerciante, podremos comprar nuevos objetos, como armas más poderosas, y vender también lo que ya no nos sirva. Además, podremos ir mejorando nuestras armas, añadiéndoles más potencia de fuego, velocidad de recarga y, en general, toda una serie de aspectos que irán depurando nuestro arsenal. De esta manera, según aumentemos nuestro espacio disponible en el inventario, podremos ir guardando más armas y munición, objetos curativos, combinar elementos con más soltura... buscar dinero será tan importante como saber en qué gastarlo; una vez más, jugar bien nuestras cartas puede marcar la diferencia entre la victoria y la muerte.

Este Resident Evil es quizá el más largo de todos los que componen la saga (más si consideramos también la historia paralela de Ada), y también el que más escenarios y situaciones diferentes propone. No entraremos en grandes detalles, pero pasaremos por zonas tan dispares como un bosque otoñal, un lago o un castillo, siempre con enemigos diferentes y específicos, que conforman una flora y fauna variadísima. El conjunto conforma una coherencia interna sorprendente, convirtiendo este mundo en algo creíble, pese a las imposibles criaturas que lo inundan, tanto por el planteamiento artístico que le han inyectado en Capcom, como por el aspecto técnico puro y duro.
Tanto en animaciones como en expresiones faciales el juego fue sorprendente, con personajes muy elaborados, pero todo queda ahora algo más deslucido por el paso del tiempo. Este resultado tan sobresaliente se consiguió combinando la técnica de captura de movimientos y la animación tradicional "a mano" para los gestos y expresiones. Si le añadimos unos efectos de iluminación muy bien logrados para 2005, como los que producen las explosiones, antorchas o, simplemente, luces y sombras ambientales, la sensación de estar inmerso en un mundo es definitivamente sólida, aunque salvando las distancias con los actuales bastiones técnicos de Xbox 360 y PlayStation 3.
Complementa el envoltorio de la historia la cantidad de personajes secundarios (pero relevantes) que van apareciendo y, claro, la selección de actores de doblaje escogidos. Se nota que el presupuesto era elevado, más que digno para una producción de tal magnitud. Las voces son en inglés (también en la versión japonesa), pero cuenta con unos muy útiles subtítulos en perfecto castellano que servirán de apoyo para los que no dominen el inglés... aunque entenderán a los aldeanos de El Pueblo. En este sentido, nosotros perdemos la sensación generalizada de no entender lo que dice esa gente, pero no llega a romper la cuidada atmósfera de tensión que se ha ido componiendo a través de todos los demás aspectos del juego.

ConclusionesResident Evil 4 en Wii es una versión mejorada del título original de GameCube, al que se le han añadido los diversos extras que se incluyeron en PS2, y un sistema de control adaptado a las funciones de la nueva consola de Nintendo. Es, por tanto, un juego tan bueno como cuando apareció en 2005, cuando se presentó como un título fresco, lleno de virtudes, que supo renovar la saga y darle un giro nuevo. Pero claro, ahora ya no nos resulta a nosotros tan refrescante, y aunque su planteamiento jugable sigue siendo igual de bueno, la falta de novedades reales, la nula evolucción en su acabado técnico, y demás, hacen que aunque siga siendo un título exactamente igual de bueno, sea recomendable casi por completo para quienes no lo hayan podido jugar, o estén sólo realmente interesados en ver qué tal responde el juego al nuevo control.
Resident Evil 4 es, ante todo, acción, terror, sobrevivir a las terribles criaturas que nos acosan continuamente... una combinación muy bien estudiada que sigue funcionando todavía hoy.