Los conejos locos retoman sus planes para conquistar el mundo y empieza el asedio a las principales ciudades del planeta.
Un año después de la aparición del primer
Rayman Raving Rabbids en múltiples sistemas, pero optando siempre en el campo de las domésticas por la estructura de minijuegos, su secuela llega de nuevo lista para intentar sorprendernos, esta vez en
Nintendo DS y Wii, donde repetirá fórmula. Y no es de extrañar, pues se trata de uno de los juegos más vendidos de la compañía francesa en la consola de Nintendo.
Ese primer juego representó un importante giro en el tratamiento de Rayman, que aunque había probado en ocasiones cosas diferentes a las plataformas, nunca lo había logrado con mucha soltura. Con la primera colección de minijuegos, y un estilo del humor en el que la cordura no tenía lugar, se definió todo un nuevo camino a seguir, al tiempo que los locos conejos blancos devoraban la popularidad del mismísimo Rayman. Desde luego, el título fue un éxito por motivos propios, por sus minijuegos, ese tratamiento desenfadado de todo el producto y su manera de proponer diferentes usos para el mando remoto de la consola.
Esta secuela sigue paso a paso las pautas del primer título, con las lógicas ventajas y desventajas que esto va a producir. Por un lado, es evidente que quienes disfrutaron con el anterior, volverán a hacerlo con éste, pero por otro, quienes no quedaran absolutamente satisfechos serán muy conscientes de que la fórmula se ha repetido paso por paso. Eso sí, de manera inteligente y astuta, se ha potenciado muchísimo toda la infraestructura de la vertiente multijugador, algo desolada en el primer título que se centraba mucho en el modo para un único jugador.
En esta ocasión, los conejos, que no deben de haberse tomado muy bien al ver cómo sus planes para conquistar el mundo de Rayman se han visto frustrados, deciden lanzarse a la conquista de nuestro mundo, estableciendo su base de operaciones en un centro comercial, desde donde viajan por todo el mundo para estudiar el comportamiento humano y preparar la ofensiva definitiva. Lo que ellos no saben es que Rayman está escondido en su base con el objetivo de impedir que sus planes de conquista tengan éxito.

De esta manera, el juego se libera del ambiente del coliseo del primer título para ampliar su campo de acción a los cinco continentes, de manera que habrá que ir viajando por todo el mundo para afrontar los diferentes minijuegos que se nos propongan en la aventura para un jugador, mientras buscamos los submarinos amarillos de los conejos conquistadores. Eso sí, sin historia ni nada elaborado; menos incluso que en el anterior título, vamos. Una de las incorporaciones más interesantes es la inclusión de dos modos de control, llamados modos de acceso, que se clasifican en fácil y normal. Si optamos por el fácil, los controles son sencillos y está destinado específicamente para reducir la dificultad y facilitar el control a los jugadores que no estén habituados al control de Wii. El modo normal, en cambio, es el control estándar que podemos esperar del juego, en la línea del anterior, y nos da acceso pleno a todas las situaciones del juego, asi como al sistema de puntuaciones (tanto a nivel local como en línea).