Naruto y sus amigos ya están preparados para demostrar de qué son capaces con un mando de Wii.
Es evidente que los jugadores más tradicionales van a optar por el mando de GameCube o el clásico, lo que nos ofrece muchas opciones para las partidas multijugador, y también para satisfacer los gustos y preferencias de todos los aficionados. Eso sí, hay que tener en cuenta que cuando usamos el mando remoto y el nunchuk el control es más fácil porque para realizar los combos extra basta con mover el mando. Bueno, en realidad no es que sea más fácil: es que dependen íntegramente de la detección de movimientos, y simplemente esos jutsus no se encuentran disponibles si usamos el mando de GameCube o el mando clásico, lo que es una opción bastante extraña por parte de los programadores.

El aspecto visual del juego, ya lo hemos dicho, es muy similar a la entrega para GameCube, aunque se han añadido múltiples efectos visuales mucho más sólidos e impresionantes a la hora de realizar los ataques especiales. Lo más destacable es en realidad el soporte para pantalla panorámica y formato progresivo, lo que le aporta un aspecto mucho más nítido a su gráficos en cel-shading que imitan el estilo de dibujos animados. La presentación general, por tanto, no ha dado un salto importante pero sí tiene mejoras en su aspecto derivadas del soporte para mejores formatos de imagen que ofrece Wii y alguna mejora (marginal) en cuanto a efectos visuales y animaciones. Lo que sí se echa en falta es que los menús permitan el uso de las funciones de puntero del mando remoto, porque si el juego está preparado para ser disfrutado incluso con un mando de GameCube tendría que estarlo también para movernos por su interfaz con la agilidad del puntero.
En la misma línea, voces y música mantienen el estilo del anterior juego (que de la serie), sin ningún progreso realmente destacable. Como ya sucediera, no se trata de las canciones originales, sino composiciones creadas expresamente, que, si bien no son malas, no tienen el carisma y encanto para los aficionados de las originales. Y las voces están sólo en inglés, lo que tampoco gustará a los puristas que esperasen escucharlas en el doblaje original nipón.
Conclusiones
Está claro, como hemos visto, que
Naruto Clash of Ninja Revolution no da precisamente un salto de gigante con respecto a lo que ya vimos en GameCube, pero la versión para Wii tiene muchos puntos a favor. Está claro que será mucho más fácil encontrarlo en las tiendas (el de GCN no contó con una gran distribución, precisamente), y tiene más personajes, más opciones de juego, y, en realidad, más de todo. No mucho más, pero es un paso adelante que sigue avanzando. Habrá quien hubiese preferido que el juego emplease los elementos propios del manga en su momento de narración en Japón, pero pese a eso lo que tenemos que valorar como videojuego es más que suficiente como para dejarnos satisfechos.

Sus virtudes son claras y, sobre todo, nos encontramos ante un juego de lucha equilibrado, con un potente multijugador, y un sistema accesible pero que exige dedicación para exprimir al máximo las posibilidades jugables de los personajes, por lo que se puede convertir en un juego tan interesante para los aficionados al manga como a los legos en éste. En la lista de pendientes, es evidente: el juego en línea, que tanta vidilla puede dar a un juego de lucha, que esperamos que llegue en la próxima entrega. Al menos la rejugabilidad se potencia con los desbloqueables y la plantilla creciente de luchadores según vayamos progresando en el juego.