Capcom presenta un pobre juego de conducción basado en el mundial de MotoGP.
Y como todo buen juego de conducción, su vertiente multijugador será más que necesaria para redondear el producto y ofrecer un mínimo de calidad. En esta ocasión, la versión para la consola de Nintendo se ha quedado sin funciones online, lo que significa que no podremos correr contra nuestros amigos o pilotos de todo el mundo. La infraestructura en línea de la consola ya ha demostrado en más de una ocasión que permite el juego fluido sin ningún tipo de problema, por lo que
no hay justificación alguna para que la desarrolladora no haya incluido el modo de red en su obra. Pese a todo, contaremos con un discreto modo multijugador a pantalla partida en el que podremos batirnos en duelo con un amigo acompañados de cuatro corredores controlados por la inteligencia artificial del juego.
Técnicamente pobre
Cuando se anunció la versión de MotoGP para la sobremesa de Nintendo muchos seguidores esperaban encontrarse un título que hiciera gala al evento, no solo en su jugabilidad, sino también en su calidad técnica. Si bien es cierto que Wii no es tan potente como Xbox 360 o Playstation 3, lo que no puede ser es que el título tenga bastantes papeletas para convertirse en uno de los juegos más pobres -gráficamente hablando- del año. Para empezar los pilotos y motocicletas que aparecen en el juego, pese a estar perfectamente caracterizadas con sus respectivos patrocinios, publicidad y demás,
carecen de los suficientes polígonos como para dar una sensación de velocidad al usuario, quién se quedará perplejo al ver que el comportamiento de la moto y piloto son iguales a diez que a 200 kilómetros por hora. La sensación de velocidad del título es completamente nula, sobre todo si corremos de noche. Los circuitos, pese a ser oficiales -encontrándonos propuestas tan atractivas como el
circuit de Catalunya o el conocido Indianápolis-
piden a gritos un mayor detalle. Además, por si eso fuera poco, las constantes cargas entre menús y partidas mermarán por completo la fluidez del título, desesperando a más de uno.
En cuanto a la banda sonora nos encontramos con una de cal y otra de arena. La selección de música tecno y electrónica está bien implementada con el título, además de pegar perfectamente con el estilo de juego que presenta MotoGP. El problema reside en que
apenas escucharemos las melodías que se han incluido ya que en los circuitos lo único que seremos capaces de oír serán los rugidos de las motocicletas, nada de música. El detalle no pasaría de mera anécdota si no fuera porque
el sonido de las motos y las explosiones de ésta invitan a poner el televisor en modo silencio. Tanto los sonidos de los vehículos, como los choques, caídas e incluso los distintos tipos de terreno estarán representados de una manera muy poco fiel, molestando a los jugadores más que ofreciendo una inmersión patente.
Conclusiones
MotoGP es uno de los títulos de motos por excelencia dentro del panorama de la conducción, sin embargo, la versión de Wii no ha tenido la misma suerte que sus homónimos en las máquinas de Microsoft y Sony, presentando un producto poco trabajado que podría haberse alzado con el número uno de las listas de ventas. El pobre y paupérrimo sonido, los gráficos desfasados, la dudosa jugabilidad y la injustificable ausencia de un modo multijugado online hacen que esta edición de MotoGP se vea eclipsado por otros juegos del género.