Saca los píxels del armario, que regresa el sabor más clásico de Mega Man.
Nos gusta más poder optar por controlar a Proto Man, ya de base. En su predecesor, era descargable, pero ahora viene de serie. Hay, como decíamos, un tercer personaje, previo paso por caja, lo que gustará a los aficionados, y disgustará a quienes, con razón, no estén a favor de pagar un extra por este tipo de contenidos que tendrían que venir de serie. Proto Man tiene ventajas y desventajas, por lo que su presencia es equilibrada: puede cargar el disparo y hacer más daño, pero tiene menor resistencia a los ataques que recibe.

El juego es difícil, y no tiene contemplaciones: no se molesta en mimar al jugador, ni falta que hace. Si te metes aquí, ya sabes a qué vienes. La dificultad, eso sí, está mejor nivelada: el fácil es más asequible, y normal resulta también mejor equilibrado. Si lo superamos en esa dificultad, desbloqueamos una adicional, que es realmente difícil, con un importante salto, y un reto al que hay que echarle tiempo: más enemigos, nuevos peligros, cambios en los jefes, y otras modificaciones más o menos sutiles que añaden mucha salsa al asunto. Es casi como un segundo juego dentro del mismo.
La extensión del juego no se ha ampliado, siendo la misma que su predecesor. Pero se puede alargar comprando contenidos descargables que bien podrían haber sido desbloqueables a base de jugar y superar sus retos más difíciles. Esto hace que al precio inicial haya que añadir más y más hasta duplicar el coste si queremos hacernos con todo, algo que no tiene mucho sentido dado que entendemos que, aunque su lanzamiento vaya a ser escalonado, ya está hecho, y no implica un gran coste, dado el tipo de juego que es. Un negocio muy rentable, claro.
Conclusiones
Sin grandes novedades ni cambios, está claro que
Mega Man 10 hará las delicias, y más, de sus seguidores, y de todos los que estén ansiosos por llevarse un buen reto al mando. Se estrena ahora en WiiWare, pero pronto llegará a Xbox Live Arcade y PlayStation Network, así que los que busquen esta experiencia no tendrán problemas en acceder a ella. Claro que está destinado a un público muy concreto: por estilo, jugabilidad y dificultad está orientado a quienes disfrutaron de los originales, ya que al resto del público esto le puede resultar más que árido. Habilidad, precisión y paciencia son la clave para superar el reto, y no tener miedo a perder vida tras vida y muchas partida son esenciales para ver los créditos finales. Claro que la continuación de la resurrección de un clásico con su mismo estilo ya podría arriesgar y ofrecer novedades, o al menos no buscar sangrar al jugador luego con una descarga por aquí y otra por allá; pero saben que cuentan con la atención de grandes apasionados.