| Gráficos: | 4 | |
| Sonido: | 5 | |
| Jugabilidad: | 9 | |
| Diversión: | 8 |
| Total: | 7 |
| WII > Análisis > Harvest Moon: Magical Melody | Página 1 de 3 Siguiente |
Hace unos cuantos se anunció el juego Harvest Moon: Magical Melody para GameCube, un juego que sufrió como pocos los problemas de una errática planificación y desapareció finalmente de los planes de lanzamiento quedándonse con un eterno lanzamiento por determinar después de una serie de retrasos y desaparecer, finalmente, en silencio. Ahora, en 2008 el juego se vuelve a editar para Wii con ninguna mejora visual (e incluso sin opción para 60 Hz) y menos contenidos. De hecho, es una versión específica para el mercado europeo debido a que ese Harvest Moon no nos llegó nunca, así que es un poco más sangrante que se haya puesto poco esfuerzo en su conversión.

El título original ofrecía la posibilidad de jugar tanto con un chico como con una chica, y esto ha sido totalmente descartado en esta ocasión. No pasaría de ser anecdótico, pues no es que tuviésemos dos juegos radicalmente diferentes en función de si escogíamos a chico o chica protagonista (aunque sí había elementos divergentes), pero está claro que es contenido perdido, poco justificable, y que no deja de ir en contra de esas políticas de que todo el mundo debe jugar al quitar el personaje protagonista femenino. En la práctica, esto es, en el desarrollo del juego, poco afecta en realidad, como decíamos, pero es un detalle feo.
Lo que el juego nos va a ofrecer es un relajado simulador de granjero centrado en elementos de rol. Empezaremos desde la más completa inopia e iremos evolucionando hasta conseguir ser unos expertos granjeros, dominanto tanto las plantas como los animales, con vacas, caballos y otros bellos y hermosos bichos domesticados. Pero con su vertiente de “simulador” de vida cotidiana en una granja, también tendremos que preparar la comida, llevar el día a día, y, finalmente, conocer a una chica, y casarnos con ella. Para salpicar el desarrollo con elementos adicionales, podremos vivir aventuras especiales, como ayudar a los Duendecillos de la Cosecha a salvar a la Diosa de la Cosecha, que ha sido convertida en piedra. Para conseguirlo, habrá que conseguir las cien notas musicales mágicas que se han perdido por el mundo, y para ello habrá que ir afrontando diferentes misiones en forma de objetivos que se irán logrando según progresemos en el juego.

De esa manera, tendremos un fantástico incentivo por objetivos para conseguir mejores cosechas, pescar peces grandes, o ir consiguiendo dinero a espuertas y ampliar nuestra casa. Partiendo de un concepto muy sencillo, el juego va abriendo su abanico de posibilidades poco a poco ante el jugador en su experiencia vitual en el Valle de No-Me-Olvides, de manera que el jugador debe ir desarrollando sus habilidades tanto como trabajador en su granja como a nivel social con los demás habitantes de la región. Para ello también se incluye una motivación, que es Jamie, un personaje que va a convertirse en nuestro “enemigo”: tiene su propia granja y va a ser un rival a batir en todo momento, pero es sólo un pequeño inconveniente en una zona con una población de solteras muy por encima de la media de cualquier lugar en el mundo.
| Y tú, ¿qué opinas sobre Harvest Moon: Magical Melody? | Página Siguiente |



