| Gráficos: | 7 | |
| Sonido: | 8 | |
| Jugabilidad: | 8 | |
| Diversión: | 8 |
| Total: | 7.5 |
| WII > Análisis > Harry Potter and the Order of the Phoenix | Página 1 de 2 Siguiente |
Los fenómenos editoriales suelen ser escasos, pero Harry Potter es uno de esos extraños casos que hacen que personas que no han usado un libro para nada que no fuera calzar un sillón les dé por hacer la cosa ésa de pasar páginas de papel no cuché. El impulso definitivo se lo dieron las películas, y con las películas llegaron los videojuegos. Ahora, a las puertas de que aparezca nueva película y el supuesto último libro de la saga, llega al sector de los videojuegos Harry Potter y la Orden del Fénix, una vez más de mano de Electronic Arts.
Como en los anteriores casos, se trata de un aventura que parte de los elementos característicos de la película y novela homónimas, en las que el aprendiz de mago se reincorpora a Hogwarts después de las intensas aventuras del anterior curso académica y un verano algo sosainas. El argumento de lo que sucederá a continuación es de sobras conocido por espectadores y lectores, y se refleja con una narración extraída de la película en el videojuego, con sus villanos, las relaciones con los profesores y los compañeros de clase.

En esencia, Harry comienza su quinto año en la academia de magos, lo que le llevará a ponerse a prueba como nunca antes. La aparición de Lord Voldemort ha abierto un debate entre los que creen en la profecía sobre su regreso y los que piensan que son todo locuras y mentiras. Harry Potter se tiene que enfrentar al gobierno del mundo mágico y a la impotencia de las autoridades de Hogwarts.
El título, la quinta entrega de la serie, ofrecerá a los jugadores no sólo la oportunidad de revivir los hechos concretos de ésta, sino toda una experiencia de exploración libre del universo de Hogwarts dando mucha libertad al jugador, que podrá moverse con libertad por él, lo que hace de éste –posiblemente- el título de la serie más atractivo y completo hasta el momento, pues la narración se complementa con un espectro muy amplio de objetivos secundarios que ayudan a ofrecer más contenido en el videojuego. Además, el componente aventurero se ha visto más potenciado si cabe, de manera que la exploración de los entornos va a cobrar una relevancia todavía mayor.
De esta manera, se incentiva a los jugadores que quizás no estaban muy motivados para adquirir una nueva entrega a experimentar este conocimiento más profundo y elaborado de la escuela de magia de Potter. La representación de estos entornos es, sin género de dudas, la más amplia y completa de la serie, y esto, creemos, ayuda no sólo a mejorar el juego per se, sino también lo que podríamos llamar la “experiencia Harry Potter” que los seguidores de este personaje buscan.
Para no perdernos en este amplio escenario, se ha introducido un elaborado mapa que nos va ayudar a orientarnos por Hogwarts, lo que es una de las mejoras más notables en la interfaz del título. Gracias a este mapa, podemos señalar a dónde queremos ir, y luego, de vuelta a la acción, nos irá indicando el camino. Es lo más parecido a un GPS –mágico, suponemos- que se podía introducir en Harry Potter y la Orden del Fénix, y lo cierto es que funciona muy bien.
El juego en Wii luce mucho más próximo a la versión para PlayStation 2 que a la de Xbox 360 y PlayStation 3, con un modelado de personajes y escenarios notablemente más sencilla que sus competidoras. Con todo, la verdad es que no luce mal del todo, teniendo en cuenta lo que ha mostrado hasta ahora el catálogo de la consola de Nintendo, pues mejora algunos puntos, da la sensación de que algunas texturas son un poco más nítidas y, sobre todo, corrige en buena medida los problemas de tasa de imágenes por segundo que se aprecian en PS2, aunque en ocasiones podemos encontrarnos con algún que otro fallo en este sentido. Con todo, el encanto visual es innegable, sobre todo gracias a la sobresaliente caracterización de los personajes y el nivel de detalle con el que se ha diseñado toda la zona de Hogwarts.

Lo que no nos ha convencido tanto el sistema de cámaras, que es automática pero no siempre se coloca en el lugar más adecuado para ofrecer un ángulo adecuado, lo que es molesto. Los escenarios, por ejemplo, esconden muchos elementos interactivos (aunque no están señalizados, y parecen ser algo arbitrarios) que nos pueden pasar desapercibidos por esto mismo. En todo caso, como es habitual, mientras manejamos a Harry (aunque en ocasiones cederá el testigo a otros personajes), estaremos tan inmersos en el juego gracias a su buen diseño de niveles que a buen seguro olvidaremos con facilidad estos puntos negativos.
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