Prepara el equipo para pasar una tarde soleada, porque el minigolf en Wii todavía debe progresar.
El sistema de control por el que se ha optado para
Fun! Fun! Minigolf es una combinación del control tradicional en Wii desde Wii Sports con propuestas simplemente tradicionales. De esta manera, debemos golpear la bola no sólo con la fuerza, velocidad y dirección apropiadas, sino que también debemos tener en cuenta cuándo hacerlo para apuntar apropiadamente. Esto se hace con una sencilla interfaz en pantalla que indica cuándo debemos darle a la bola, lo que en cierto sentido nos recuerda a sistemas de control de hace unas generaciones, aunque no funciona nada mal. En cualquier caso, es una variable más a tener en cuenta que añade un poco más de profundidad a la cosa ésta de darle con un palo a la pelota, aunque curiosamente hace que un juego de minigolf requiera más maestría y concentración que la media de títulos de golf para la consola.

Como decíamos antes, el juego podría haber apostado más por ofrecer un refuerzo de su espíritu arcade que por intensificar la dificultad. Así, en ese sentido, la verdad es que carece de elementos como tablas de puntuación, objetos o contenidos por desbloquear, y, en general, carece de recompensas para el jugador. Por un lado, está bien que un juego sea honesto y nos dé todo lo que tiene por ofrecer desde un primer momento, y no podemos quejarnos de escasez de contenidos en un título descargable, pero está claro que funcionalidades tan simples como una tabla de puntuaciones hubiesen dado un fuerte espaldarazo a la rejugabilidad. Y, la verdad, alguna recompensa por progresar en el juego, tampoco hubiese estado de más; algo que incentivase al jugador, en definitiva, y le diese un empujoncito más a la idea de volver a disfrutar del título.
A nivel técnico, ya hemos hablado sobre el aspecto visual de
Fun! Fun! Minigolf, pero no podemos obviar tampoco sus limitaciones. Hay, por ejemplo, pocos personajes (dos chicos y dos chicas), y echamos de menos poder configurar el aspecto del personaje, o incluso sus características "deportivas." Los escenarios, por su parte, aunque reflejan las ambientaciones de los circuitos (América, Asia y Europa, por orden de dificultad), son algo sosos. Se ven bien, pero no destacan por su personalidad. Pero en lo que importa, en la física aplicada a la bola, no hay queja posible, ya que los resultados obtenidos son muy buenos.
Conclusiones
El minigolf puede ser muy divertido, con algo de sol y unos amigos, y tiene potencial para serlo también bajo techo gracias a
Fun! Fun! Minigolf, si bien es cierto que tiene algunos problemas muy a tener en cuenta. Así, por ejemplo, es difícil justificar que el primer circuito (que es más un tutorial que otra cosa) sea la parte más equilibrada en dificultad (aunque con tendencia a la simpleza exagerada), para luego dar el paso al otro extremo. Y si Asia es difícil, los hoyos europeos son endiablados. Además, eso de salirse de la zona de juego no sólo no nos convence, sino que no nos parece que tenga ni sentido. Como elemento adicional podría haber sido interesante, con opción de quitarlo o ponerlo al gusto; como algo obligatorio, es frustrante.