La serie Final Fantasy siempre ha sido etiquetada como una de las grandes apuestas japonesas en cuanto al panorama del rol se refiere. Sus títulos numerados siempre han sido cuidados hasta el más mínimo detalle, con unas historias sorprendentes, unos personajes entrañables y una puesta en escena más que satisfactoria. Sin embargo, en la anterior generación fuimos testigos de una gran expansión del nombre de Final Fantasy, alejándose de la saga numérica para adoptar nuevas formas de entretenimiento y apuestas en más videoconsolas.
De esta manera nació
Crystal Chronicles, uno de los títulos más preciosos del catálogo de GameCube que apostó por un nuevo concepto multijugador que aumentó la dosis de diversión considerablemente, pese a que para disfrutar de esta vertiente nunca antes vista en un Final Fantasy eran necesarias varias portátiles Gameboy Advance, algo que sin duda no cuajó entre los usuarios. Esta peculiar sub-saga de Final Fantasy para las consolas de Nintendo negó con rotundez quedarse en la anterior consola de sobremesa de Nintendo, por lo que también se lanzó al mercado un título basado en este mundo para Nintendo DS,
Ring of Fates, y una nueva experiencia de juego en cuanto a estrategia para WiiWare con
My Life as a King, también ambientado en el mundo de los cristales.
Es por eso que Square-Enix ha decidido traernos una nueva entrega de Crystal Chronicles a la espera de poder disfrutar de un proyecto de mayor envergadura, como es The Crystal Bearers, cuyo lanzamiento ha sido pospuesto en varias ocasiones hasta el punto de no saber con certeza qué iba a pasar con la obra. El título que hoy nos ocupa no es otro que Echoes of Time, una apuesta tanto para la portátil de dos pantallas de Nintendo como para la consola de sobremesa, que viene a profundizar más sobre estos misteriosos cristales.
Una extraña enfermedad vuelve
La historia del juego nos obliga, en primer lugar, a crear un personaje que se case con nuestro estilo de juego. Una vez ideado el nombre y el sexo, será cuestión de seleccionar una de las cuatro razas que habitan en Crystal Chronicles: los Clavate -ideales para comenzar la primera partida-, Yuko, Selki y Lilty, cada uno con sus propias habilidades y carencias.
Completado el proceso de creación, la historia nos sitúa en el decimosexto aniversario del protagonista, otorgándole la mayoría de edad según su pueblo natal. En la villa, convertirse en adulto significa tener el poder para salir de la aldea en busca de aventuras, vivir nuevas experiencias y formarte como buen adulto. Lamentablemente el festejo del pueblo por este día tan especial dura más bien poco, puesto que una de las mejores amigas de nuestro personaje
cae inconsciente por una misteriosa enfermedad llamada "cristalitis". Dispuesto a darlo todo, el protagonista decide comenzar sus aventuras encontrando el remedio de esta enfermedad, y, una vez descubierto, se dará cuenta de que su viaje no habrá hecho más que comenzar.
Bajo esta premisa se presenta la nueva entrega de la sub saga Crystal Chronicles, serie que por lo general no ofrece una historia tan épica y enrevesada como los Final Fantasy numerados, sin embargo, para paliar este vacío argumental, Square-Enix potencia el modo multijugador para ofrecer
una aventura desde el punto de vista de la jugabilidad, con un resultado más que satisfactorio. Como no podía ser menos, el periplo de nuestro intrépido aventurero -o aventurera- le obligará a visitar numerosos poblados, conocer nuevos amigos y, por supuesto, recorrer los más sitios más oscuros de todo el mundo; al fin y al cabo estamos ante un juego de rol de acción, por lo que las mazmorras serán una constante durante todo el juego.