Quizás demasiado fiel al clásico, regresa el veterano juego de motos de Nintendo.
Igualmente, hay que tener en cuenta la presencia del multijugador en línea, lo que es más que importante en un juego con un espíritu arcada tan marcado como en este título. Podemos jugar con hasta tres amigos más, o tres jugadores al azar de todo el mundo, y ahí sí que estamos ante un juego de carreras en el que corremos contra rivales, no contra el reloj. Además, los rivales, controlados por humanos, se nos pueden cruzar, hacernos la puñeta, y aportan un factor de diversión adicional. Eso sí, pese a la sencillez y -en apariencia- escasez de datos a mover por la conexión, hemos detectado cierto
lag (retardo en las comunicaciones), pues al ser tan rápido la estabilidad de la conexión es más importante de lo que parece en un primer momento. Sin embargo, cabe preguntarse por qué no se ha optado por un multijugador local con pantalla partida, ya que eso habría ayudado mucho a componer un mejor paquete de contenidos, a falta de modos de juego adicionales, y la baja cantidad de circuitos.

Gráficamente, el juego mantiene una línea retro, pese al uso de polígonos, con una fuerte inspiración en el original de NES. El juego, probablemente, se habría visto beneficiado de una mayor variedad en los diseños de motos y motoristas (algo más que los colores), y también en mayor variedad en los diseños de los trazados, aunque lo cierto es que la temática tampoco da para mucho. Por supuesto, no presenta ningún tipo de problema técnico, pero es que por su sencillez eso hubiese sido injustificable. En cuanto a la música y efectos, estos son muy simples, pero cumplen, y las melodías están claramente inspiradas en las originales, aunque convenientemente adaptadas para sonar con la calidad esperable.
Conclusiones
Muy pocas novedades son las que se han introducido en
Excitebike: World Challenge, tanto a nivel jugable como a nivel visual, salvando las lógicas distancias derivadas de los años pasados, y el paso a gráficos poligonales, pese a mantener una línea retro (aunque no en la estética absolutamente ochentena de juegos como Mega Man 9). Las pocas novedades (como pasar por encima de los rivales haciendo un caballito) funcionan bien, y no llaman la atención dentro del estilo jugable clásico. Le falta, eso sí, ofrecer algo más en cuanto a contenidos, y aunque nos alegra que tenga multijugador en línea, uno local se nos antoja imprescindible, y es una ausencia notable. Desde luego, parte de sus carencias se solventan con el editor de niveles y la opción de compartirlos, pero sin suplir por completo sus faltas. Eso sí: divertido, directo y adictivo como pocos.