Acompañamos a Goku en una aventura algo agridulce.
Fidelidad a la serie
Gráficamente el juego también es bastante agridulce. Por una parte el juego es totalmente fiel a la serie, tanto en los personajes como en el diseño de los escenarios. Tanto Goku como los enemigos están perfectamente diseñados y sus expresiones (esto es evidente en las escenas de video) están muy bien recreadas. Además, en el caso del protagonista las animaciones están muy bien hechas, aunque en algunos enemigos son bastante más bruscas. Un detalle interesante es que en ciertos momentos, como cuando atacamos a un enemigo en el aire o al lanzar un ataque especial, la pantalla cambiará (haciendo zoom en el primer caso y partiéndose en el segundo), lo que hace que se vea aún más espectacular.

El punto negativo lo pone el parpadeo de texturas, que es bastante constante a lo largo del juego y que en ocasiones llega a resultar muy molesto. Esto ocurre incluso en televisiones que no son de alta resolución (y se agrava en los que sí lo son) por lo que es algo que no puede pasarse por alto. Es cierto que llega un momento en que nos acostumbramos y no afecta a la jugabilidad, pero si lo tendremos presente durante todo el juego. Otro detalle menor es que durante las escenas de video o antes de iniciar los combates, vemos como la sincronización de labios de los personajes es muy mala (o muchas veces ni abren la boca) lo cual choca mucho con el cuidado que le han puesto al recrear a los personajes.
En el apartado sonoro, el juego trae la opción de poder escuchar las voces en inglés o en japonés y aunque los diálogos del juego está bien, durante la partida en sí vemos que falta una mayor variedad en las voces de los personajes, algo que es especialmente evidente en los combates, donde escucharemos todo el tiempo los mismos gritos. Por otra parte, la música está bien, aunque no es la misma de la serie, y acompaña bien al juego.
Las sensaciones que nos produce este
Dragon Ball: Revenge of King Piccolo son agridulces. Por una parte nos ha gustado muchísimo como han sabido plasmar el estilo de la serie y nos ha encantado la parte general del juego de avanzar por los niveles saltando y acabando con los enemigos. La mecánica es bastante sencilla, pero aún así funciona y es divertida. Por otra parte, los combates no están del todo equilibrados, y aunque durante la primera mitad del juego no es tanto problema, llega un momento que se vuelven aburridos y cortan mucho el ritmo del juego. Es una lástima que no los hayan pulido un poco más, pues habrían conseguido un juego mucho más redondo. De todas formas esto no lo convierte en un mal juego, y a pesar de sus defectos sigue siendo un juego muy recomendable que no podrán dejar escapar los seguidores de los comienzos de Dragon Ball.