Únete a la revolución y devuelve el color al mundo.
Pero este modo principal no será el único. La otra gran estrella para un jugador será el modo libre, que estará disponible según superemos los niveles del modo historia. En este modo podremos recorrer libremente los niveles, sin enemigos y sin límite de tiempo, de modo que podremos dar rienda suelta a nuestra creatividad sin tener que preocuparnos por nada más que combinar colores y redecorar la ciudad.
Además del modo para un jugador, podremos jugar con amigos en varios modos de juego quizás no tan elaborados como el modo principal pero igualmente divertidos. Este modo permitirá jugar en pantalla partida hasta a cuatro jugadores, donde cada uno deberá pintar lo máximo posible, pudiendo incluso pintar por encima de lo de otro jugador.
Apartado técnico
Aunque el juego no destaca por su apartado gráfico, hay que decir que cumple bastante bien. Es cierto que el juego es bastante simplón, con una geometría algo limitada y con unas texturas algo limitadas. Aún así el juego es bastante sólido, y su simplicidad no desentona con el espíritu del juego, aunque es cierto que hay aspectos mejorables. El diseño de los personajes es bastante sencillo, siendo en su mayoría poco detallado. Quitando a nuestro protagonista y al resto de sus compañeros rebeldes, el resto de los personajes, como los habitantes o los enemigos, tendrán poca variedad, repitiéndose continuamente.
Por otra parte, los escenarios tienen un gran tamaño, aunque no son ningún alarde técnico, con edificios bastante cuadradotes y con poco detalle, aunque un detalle a su favor es que a pesar de su tamaño no encontraremos tiempos de carga. Además, debemos comentar que está muy bien plasmada la diferencia entre la ciudad en blanco y negro (fría y bastante sosa) con la ciudad restaurada, que se llena de elementos animados y personajes por aquí y por allá.
El apartado sonoro, como comentábamos antes, es una delicia que nos acompañará durante la aventura a las mil maravillas. Tendremos distintos tipos de melodías de que se irán adaptando perfectamente a lo que hagamos y que en ningún momento pasarán desapercibidas gracias a su calidad. Sin duda es uno de los factores que más ayudan a transmitir la sensación de bienestar que produce el juego.
Juega y disfruta sin complejos.
de Blob no es un título convencional, por lo que puede no gustar a aquellos que busquen un juego más típico. Lo que nos ofrece el juego es dejarnos llevar coloreando el mundo, relajándonos con la experiencia. No nos supondrá un gran reto en su mayoría, pero sí que ofrece una experiencia muy interesante para todo el mundo, ya que su sencillez lo hace accesible para todo tipo de público. Es cierto que el juego tiene defectos, como la poca variedad de situaciones o sus problemas de control, pero sin duda la positividad que desprende nos pondrá de buen humor tras una partida, por lo que es una propuesta muy interesante para aquellos que busquen una propuesta alternativa más tranquila.