Llega el terror japonés a tu Wii.
La oscuridad te rodea
La ambientación del juego está bastante lograda, aunque quizás se abuse demasiado de la oscuridad. Y es que si no llevamos linterna no veremos prácticamente nada (y la protagonista no podrá interactuar con objetos ya que no los identificará) lo que aunque por una parte está bien por el hecho de no saber que hay detrás, pierde la gracia de insinuar a través de sombras u otros efectos. Por otra parte, el juego abusa de efectos de sonido para tratar de darnos un susto. Al principio puede que piquemos, pero llega un momento en que nos damos cuenta de que son poco menos que aleatorios y no tienen relación con lo que vemos. Algo parecido pasa con ciertos efectos gráficos que simulan sombras o espíritus, pero que tampoco tienen relación con el juego (son sólo visuales, no nos ocurre nada).

Gráficamente el juego es bastante discreto. Por una parte tiene una geometría bastante sencilla aunque cumplidora (eso si, a base de repetir los mismos elementos gráficos una y otra vez) pero la resolución es francamente mala, viéndose especialmente borroso cuando estamos a cierta distancia. Esto hace que se pierdan muchos detalles gráficos, como carteles u objetos ornamentales, además de dar un aspecto poco cuidado al juego. Por otra parte, los modelos de los personajes están bastante bien y cuentan con un buen modelado, aunque las animaciones no son nada del otro mundo. Debemos destacar también los tiempos de carga que son bastante abundantes en el juego, cortándonos el ritmo cada dos por tres. Esto es especialmente grave antes de las escenas de video, ya que todas se ven precedidas por una pantalla de carga, lo que hace que se pierda el factor sorpresa. Si el juego fuese un derroche gráfico podríamos entenderlo, pero teniendo en cuenta que este apartado es bastante discreto creemos que los desarrolladores deberían haber trabajado más en este aspecto. Como punto positivo hay que decir que la iluminación con la linterna está bastante bien conseguida, proyectando las sombras de los elementos que tenemos a nuestro alrededor.
En cuanto al apartado sonoro tenemos unas melodías bastante buenas que nos meterán en situación sin problemas. Los efectos de sonido tendrán un buen nivel y serán bastante inquietantes, aunque a veces se abuse de ellos para sobresaltarnos y acaben perdiendo parte de su sentido. Por último tenemos que hablar de las voces del juego. Es una lástima que en una de las pocas veces que nos llega un juego doblado a nuestro idioma a Wii tengamos que criticarlo, pero es que las interpretaciones son nefastas, rozando lo ridículo muchas veces. Siempre quedará la opción de oír las voces japonesas, mucho mejores, pero estamos seguros de que mucha gente prefiere escuchar el juego en su idioma.
La verdad es que
Calling nos ha decepcionado. Desde que se mostraron los primeros videos e imágenes habíamos depositado muchas esperanzas en él, pero vemos que no ha alcanzado las expectativas. Con unos gráficos mediocres y una jugabilidad que acaba dándonos pocas posibilidades, nos queda una historia interesante (aunque algo tópica) y el hecho de que el juego acaba resultando entretenido pese a sus defectos. Sin duda hay alternativas mejores en la consola, pero los aficionados al género pueden pasar un buen rato con el título que tras su historia principal (unas seis horas), aún guardará alguna sorpresa para los que busquen más sustos. Además, hay que tener en cuenta que sale a un precio muy interesante (29,90€), por lo que pese a sus defectos, vale la pena darle una oportunidad si te gusta lo que ofrece.