Ya acabando el año y en una semana no muy dada a nuevos lanzamientos, llega a Europa y Occidente por primera vez Itadaki Street. Creado por Yuji Horii, padre de la serie Dragon Quest, en 1991 para NES, esta saga ha pasado por los circuitos de Super Nintendo, PlayStation 1 y 2, PSP, Nintendo DS y ahora se estrena en Wii, mezclando personajes de las sagas Super Mario y Dragon Quest, algo que ya hizo en su versión para NDS que no llegó a Occidente.
Jessica y Angelo de Dragon Quest VIII, Stella y Patty de la novena entrega, Carver de la sexta, y otros tanto, se unen a personajes muchos más conocidos por todos como Mario, Luigi, Bowser, Yoshi, Wario y Donkey Kong en
un juego de tablero de economía, que no debemos confundir en ningún caso con un Mario Party, basado en minijuegos o pruebas, ya que nada tiene que ver. Aquí ha habilidad, los reflejos o nuestra pericia con el mando no influyen en las partidas, y sí el olfato para las finanzas, la buena gestión de los bienes y como en todo juego de tablero en el que tiramos los dados, la suerte y el azar también tienen su importancia.
Algo parecido a un Monopoly, Hotel o El palé, por citar tres populares ejemplos de juegos de mesa económicos en nuestro país, pero incluso más complejo que estos añadiendo un factor como son las acciones, que da más profundidad y dificultad a las partidas, teniendo muchas opciones y posibilidades para elegir la forma de enriquecernos y a la vez intentar arruinar a los demás. Con la posibilidad de jugar
hasta cuatro jugadores, incluso con un solo mando, o a través de internet en su
modo online, y también con un modo para un solo jugador, aunque de esta manera el título nos parece menos brillante y más aburrido.
El control es muy sencillo, al empezar a jugar nos preguntan si queremos coger el mando de manera horizontal o vertical, y con la cruceta y los botones 1 y 2 realizaremos todas las acciones. Después de esto tenemos que elegir si jugar con las
reglas fáciles o las reglas normales, que básicamente se diferencian en incluir las segundas las acciones y los distritos, que hacen las partidas más complejas pero además más divertidas. Recomendamos jugar un par de partidas con las reglas fáciles, y una vez habituados dar el salto a las normales, que después ya no abandonaremos.
En cualquier caso nos parece un título bastante sencillo de entender, que como pasa en casi cualquier juego de tablero se aprende mejor probando y experimentando que escuchando una explicación, aunque siempre se puede recurrir al
tutorial, un modo en el que mientras echamos una partida nos explican todo los pormenores del juego. Después o bien entramos en
Juego libre, en el que elegimos dónde y contra quién jugar, o el modo
Tour, el principal aliciente para un único jugador, tres tour con seis tableros cada uno y con rivales de dificultad creciente, y que tardaremos una buena temporada en completar.