Es aquí don empiezan los problemas del juego. A la escasa duración de las fases les unes un diseño repetitivo y además poco inspirado y empiezas a ver que lo que te queda por delante no te va a gustar nada. La duración del juego bebe de obligarnos a rejugar el camino completo para acceder a las fases que bifurcan la historia de modo que no hay accesos directos a las fases. Lo que si podemos hacer es mantener varios puntos de guardado y cargar y cargar hasta que consigamos la tres estrellas para ir al camino alternativo, pero esto hará que machaquemos las partidas.

Sumioni es un juego artísticamente muy bonito y con un carácter muy personal, los fondos representan caracteres de escritura, y algunos dan la sensación de formar parte de una pintura de tinta con imágenes que van cambiando de color continuamente. Es cierto que no es ningún alarde de potencia, pero el trabajo resulta gratificante. No hay demasiados enemigos diferentes y los efectos no son devastadores pero como decimos se ha hecho un notable trabajo artístico. El estilo del juego y del que toma su nombre es el Sumi-e o Suiboku y se trata de un estilo de dibujo con tinta que pertenece a la escuela de pintura japonesa, a pesar de que se originó en China. Es un estilo realmente bello y peculiar y el juego, sobre todo en las ilustraciones y fondos capta muy bien la esencia de este arte.
La melodías que nos acompañan están bien en general y casan perfectamente son el estilo del juego aportando un buen equilibrio con sonido tradicionales y melodías que acompañan el ritmo de la acción. En general tiene buenas composiciones con un marcado toque oriental siguiendo con la tónica del juego general.
En líneas generales Sumioni es un juego que empieza bien pero se desinfla rápidamente y además es corto. Tiene muchas carencias que chocan con el cuidado trabajo artístico. El hecho de no poder elegir nivel y tener que andar guardando a cada momento se convierte en algo tedioso, es una decisión de diseño que no nos ha gustado. Podrían haber optado por un sistema de elección de niveles para poder repetir las fases que queramos y así mejorar la puntuación en las mismas y navegar sin tedio a los distintos finales. Otro aspecto que tampoco nos ha gustado es la nula evolución de las habilidades. Lo que tenemos es lo que hay y pensamos que un sistema de combos aunque fuese simple o de adquisición de nuevos demonios o evolución hubiese ayudado a crear un juego más llevadero, pese al tedio repetitividad que destila.

Como decimos el principal problema es que el juego se hace repetitivo demasiado pronto. El diseño de niveles casi siempre el mismo y además es malo. Tenemos la sensación de jugar una y otra vez la misma fase y el mismo enemigo. En un juego donde el mayor atractivo es mejorar la puntuación de las fases no entendemos como nos castigan una y otra vez en repetir todo desde el principio. La palabra que mejor describe a Sumioni es repetitivo y es una repetición que no resulta nada divertida. Sentimos mucho decirlo pero es un juego a medias y eso siendo generosos. Hay juegos que son divertidos y con un diseño o acabado feo o simple, pues Sumioni es todo lo contrario, es bonito pero es muy aburrido. Al final nos encontramos con que lo que prometían las pantallas y videos tan bonitos que veíamos era un envoltorio precioso para algo pobre y carente de diversión.