Viaja por el espacio a la velocidad luz sin moverte de tu sillón.
También se encuentra algo de engorro en el medidor de vitalidad, bastante impreciso. Al tratarse de una barra, es difícil calcular el daño que llevamos sin apartar la mirada de la acción, cosa que en estos juegos puede ser fatal. Habría sido preferible un formato más clásico con pequeños iconos que midiesen los impactos que aún podemos recibir. La duración del juego, aproximadamente diez horas, se basa, como en muchas aventuras arcade, en la dificultad del título, que nos obligará a empezar una y otra vez algunas fases.

Como extra, se incluye un modo multijugador (pero que apenas consiste en comparar récord), y la posibilidad de jugar en las fases desbloqueadas. Por último, según avanzamos en la aventura, abriremos galerías tanto de ilustraciones (algo sosas) y un cómic animado. Este último "regalo" es una historia por capítulos, bien realizada y con una historia que puede mantener la intriga, pero prácticamente sin sonido (ni voces, ni música, tan sólo algún ruido ambiental), por lo que en muchas ocasiones estaremos varios minutos mirando la pantalla sin oír nada.
Si de algo puede alardear Xyanide Resurrection es sin duda, de su apartado visual. Desde el primer momento, con un menú que muestra una llamativa estrella de fondo, hasta el fragor de una misión, el jugador no podrá dejar de asombrarse ante el despliegue artístico del juego, no tanto del técnico.
Xyanide Resurrection utiliza una técnica que mezcla secuencias pregrabadas de fondo con los enemigos poligonales, que técnicamente no explota la potencia de la PSP. Dicho esto, y pasando por alto esta pequeña trampa al ojo, la apariencia es similar a la que un usuario tiene al jugar por primera vez con un título como ZOE 2 (PlayStation 2), con asombrosas explosiones de luces, disparos que cubren toda la pantalla, y enemigos en ocasiones en gran número dispersos o en formación.
Estos fondos generalmente están bien adaptados al juego y es complicado apreciar su naturaleza (quizás, salvando algo de pixelación mayor que la de los elementos poligonales). Más que un simple vídeo de fondo, estamos ante una especie de evolución animada de los mundos pseudos-tridimensionales que estuvieron tan de moda en los años ´90 en algunas aventuras gráficas, encabezadas por Myst. Rotaremos la nave, y observaremos el mundo animado casi como si fuera realmente realizado en tiempo real.
Esta técnica ahorra mucho esfuerzo a la consola, lo que permite ausencia de ralentizaciones y espectaculares efectos de luz, destacando algunos ataques enemigos que literalmente siembran la pantalla de disparos en todas direcciones, a modo de fuego artificial. Por el contrario, y como es de imaginar, tenemos fases que durante todo su trayecto constan de un simple escenario que se repite como un bucle una y otra vez; no es algo molesto, al tratarse de un juego en el que nuestra atención está en los enemigos, y que la sensación de avance es continua, pero no se puede esperar interactividad con las estructuras que vemos pasar a toda velocidad.
Estos escenarios gozan de cierta variedad (teniendo en cuenta el género) entre las diferentes fases, desde las batallas en el espacio exterior (entre galaxias y túneles de luz) o con soles que lanzan colas de fuego, a trepidantes viajes a ras de estructuras metálicas o situadas en planetas. Por otra parte, el diseño de las naves poligonales es bastante clásico y apenas tiene inspiración, salvando los jefes finales. Anodinas naves (incluida la nuestra) que pululan por la pantalla y que apenas distinguiremos, simplemente nos limitaremos a eliminar.

Sin duda, toda una traca que aturde y asombra por igual, envolviendo a un juego simplemente correcto en el apartado jugable. La música, no cabía esperar otra cosa, es electrónica y en algunas fases machacona. Carece de la calidad de los grandes clásicos, pero no decepciona y es lo que se espera de estos títulos. Explosiones y disparos cumplen sin más.
Conclusión
Estamos ante un juego pensado para PSP y que por tanto destaca sobre la media de títulos del género con un apartado técnico que sabe hacer uso de sus "trampas", dando una impresión visual increible, pero una jugabilidad que no respeta a los clásicos y que puede no ser del gusto de los jugadores más puristas. Sin ser una mala idea, el nuevo sistema de juego no es demasiado ágil y cae fácilmente en la repetición, lo que puede decepcionar a quién busque un frenético juego de acción. Hecha esta advertencia, el juego puede ser del agrado de aquellos que busquen un título espectacular y sin grandes complicaciones (tanto en argumento como en profundidad de juego). Recomendable para fans de los shooter espaciales.