Regresa la saga Valhalla Knights a la portátil de Sony, en una secuela que ofrece prácticamente lo mismo que la primera entrega, aunque con un mayor sostén argumental.
Encontraremos enemigos de diferentes tamañoz y formas, cada uno con unos atributos y habilidades diferentes del resto. Pese a todo, la repetición de enemigos es algo habitual en el juego, como también veremos la usual diferenciación de diferentes tipos de Hostiae únicamente por su color. Encontraremos enemigos que nos envenenarán o paralizarán, o afectarán a nuestro estado de mil y una maneras, como es también habitual en estos títulos, así como enemigos de gran tamaño, como demonios y dragones, que nos harán la vida imposible en determinados momentos del juego. Como ya hemos dicho, es muy importante tener un buen repertorio de habilidades y un equipo de personajes un poco estudiado para conseguir la victoria en los combates de mayor nivel.

Valhalla Knights 2 cuenta con un modo multijugador que nos permitirá enzarzarnos en combates contra otro jugador y su plantel de personajes, así como luchar conjuntamente para resolver misiones independientes (específicas para el modo multijugador) de manera cooperativa. Para ello, cada jugador deberá contar con una copia del juego, y únicamente podremos jugar mediante la conexión
ad hoc de nuestras consolas.
Apartado técnico.
Sorprende que, frente a otros juegos del género como el magnífico
Final Fantasy VII: Crisis Core -el cual cuenta con un apartado técnico excelente en todos los sentidos-, aún se continúen lanzando al mercado juegos que presentan un aspecto gráfico tan mediocre como el que nos ocupa. La representación de los personajes en primer plano, así como las secuencias que utilizan el motor propio del juego, son las que mejor demuestran la calidad general del título, calidad que, realmente, no está a la altura de las circunstancias.
Otro cantar es la escena cinemática de la introducción del título, así como algunos detalles en los cambios del personaje según vayamos adaptando sus habilidades y equipamiento. Pero, en general, el juego adolece de un apartado gráfico repetitivo y poco cuidado, tanto en cuestión de modelados como de texturas y animaciones. Los escenarios son, ciertamente, muy extensos, aunque –como el resto de elementos del juego- acaban por ser repetitivos hasta la saciedad.
El apartado sonoro del título tampoco es nada del otro mundo. Frente a una gran cantidad de sonidos genéricos (algunos, incluso, inclasificables, como el sonido que hacen la multitud de liebres y conejos que pueblan las hordas de Hostiae con las que nos encontraremos) y una ausencia total de voces en el juego, nos enfrentamos a una banda sonora que no denota especial calidad, con una serie de temas demasiado parecidos entre sí (casi todos derivados del tema musical principal del juego) y que, a la larga, acabarán cansando al jugador.
Por último, el apartado jugable es notable, aunque el método de control en lo que respecta al uso de las habilidades y la magia en combate puede resultar un poco incómodo. Los combates son en tiempo real, y cuando estemos seleccionando una magia o una habilidad, nuestros enemigos no dejarán de atacarnos. El método de los accesos directos no acaba de ser tan accesible ni tan directo como debería, con lo que en muchas ocasiones pasaremos de utilizar las habilidades mágicas y de combate de nuestro personaje para enfrentarnos a nuestros enemigos cuerpo a cuerpo con nuestras armas (o en la distancia, en caso de tener un arma de largo alcance).
Conclusiones.
Valhalla Knights 2 es un título genérico de rol que no mejora en absoluto la primera entrega, aunque realmente su aventura goce de una dosis considerablemente mayor de sostén argumental. Es un título muy aconsejable para los jugadores que disfrutaran con la primera entrega y quieran un poco más de lo mismo, además de los jugadores que gusten de los juegos de rol y acción con un gran número de posibilidades de personalización de personajes. A pesar de todo, no es, ni mucho menos, un título que destaque sobre el resto de juegos del mismo género en PSP, resultando ser, al fin y al cabo, un título más del montón.