Una perspectiva diferente para una gran serie.
Aspectos técnicos:El apartado gráfico de Tales of The World: RM presenta un aspecto desenfadado, con personajes de esencia anime, que dotan de simpatía y carisma al juego. El modelado de los personajes y los enemigos cumplen a la perfección, haciéndolos totalmente reconocibles. Sus estados de ánimo podrán verse reflejados a la perfección en cada una de las viñetas perfectamente representadas en los diálogos. La física de los mismos en los combates es fluida y creíble, aunque echamos en falta que el personaje pueda andar y no siempre correr. Los escenarios son el punto negativo del apartado gráfico. Son muy sencillos, poco detallados y excesivamente sosos y repetitivos. Con ligera niebla en los mismos. Cansa hacer misiones en parajes similares y que prácticamente no inviten a su descubrimiento. A pesar que todo es en 3D sí que el juego omite muchos detalles gráficos, como por ejemplo la sustitución de los poblados por un sencillo menú dónde seleccionamos el lugar del pueblo al cual queramos que vaya el personaje.
Las batallas son espectaculares, con buenos efectos, rápidas y con transiciones fluidas, con varios personajes luchando a la vez sin contemplarse ralentización alguna.

La banda sonora del juego pasa casi desapercibida, sin apenas temas que llamen la atención y que simplemente hacen su función particular en el juego. El sonido está a una altura similar, cumpliendo con su cometido pero sin sobresalir demasiado. Pero si hay un aspecto a señalar son las voces de los personajes, que aunque están en inglés sí que están muy bien conseguidas, con una calidad que roza el sobresaliente y que ayuda mucho a incluir el sentido del humor en las conversaciones.
Dentro de la jugabilidad del juego destacamos, y de forma negativa, el control del personaje, el cual se le achaca el fallo de no tener un término medio en la transición de su movimiento. No será la primera vez que se nos quede atrapado entre un objeto o un personaje dentro de una casa, esperando que el Non Player Character se mueva para poder salir. La cámara no responde bien, se nos suele quedar "encasquillada" en los escenarios y a pesar de que el botón R nos centra la misma, no siempre responde como queramos. No da problemas en las batallas, pero sí en su transcurso por las mazmorras. Por lo demás no podremos moverla mientras corremos.
El propio sistema de combate está bien implementado, el personaje realiza muchos movimientos, aunque no nos convence demasiado los diferentes controles que le podemos dar al mismo. El personaje mientras corre no puede atacar, la distribución de los botones no está bien definida y no será la primera vez que los ataques queden en balde por el comportamiento irregular de enemigos y personajes en las batallas. Tampoco el mapa ayuda demasiado para desenvolverse bien en las mazmorras. Eso sí, el nivel de personificación del juego es muy completo, pudiendo casi configurar a nuestro antojo tanto personajes, objetos e incluso el transcurso de las misiones. Su nivel de dificultad es muy sencillo, para jugadores poco experimentados y su curva de aprendizaje es progresiva. Los textos están en inglés, imperdonable. En general estamos ante un apartado comprometido.
El juego, en sus primeros momentos llega a enganchar fácilmente, invitándonos a jugar una y otra vez. La personificación de los personajes, de objetos, armaduras y armas lo hace a la medida de cada uno de los jugadores, y la posibilidad de ir encontrándose con personajes conocidos de la serie puede llamar mucho la atención. Pero cuando ya llevamos unas horas y observamos que el desarrollo del juego no sorprende más, y que todo se limita a hacer casi siempre lo mismo, el nivel de diversión va bajando poco a poco, quedándose al final en un juego a medio camino entre un experimento y un buen juego de rol. Sus 300 misiones son suficientemente numerosas como para tenerte pegado al juego durante semanas, pero se hacen demasiado repetitivas, insulsas e intrascendentes no ayudando a una madurez argumentativa plena.

ConclusiónTales of the World: Radiant Mythology es un buen juego pero que no pasa de ahí. Cumple bien con todos sus apartados pero decae bastante tras unas horas, lo contrario que los grandes juegos que siguen una curva contraria. Namco-Bandai ha revestido un juego de misiones con sus personajes de la saga Tales of para hacerlo más carismático y para atraer a los aficionados más acérrimos. Se puede decir que es un juego experimental, y creado para conseguir potenciar un producto en el mercado dándole una personalidad determinada. Tras el anuncio de la creación de este Tales of exclusivo para PSP esperábamos otra clase de juego, pero nos hemos encontrado con un spin-off que defraudará a muchos, y que solo gustará a los verdaderos seguidores de la serie y a aquellos que busquen un juego sencillo.
Si buscas un juego de rol profundo, con madurez argumentativa y que te sorprenda con el paso de las horas, éste no es para nada tu título. Pero si buscas sencillez, un desarrollo sin giros en el guión, tranquilo, donde puedas dictar el ritmo de los acontecimientos y encima te gusta todo lo relacionado con los Tales of, te convencerá. Un buen juego que está a un nivel aceptable en cada uno de los apartados, pero que está falto de personalidad perdido entre un desarrollo exclusivo de misiones y mazmorras dentro de un carisma propio de la serie.