Esta nueva entrega para PSP ofrece una buena experiencia, pero con pocas novedades.
Y el modo online como guinda. El esperado por obviedad y reiteración de promesas. Aparte de jugar frente a otra persona mediante adhoc, después de muchas ediciones donde directamente íbamos al modo "inalámbrico" para ver si había suerte, por fin disponemos de ese ansiado online mediante infraestructura. No hemos podido probar su funcionamiento ya que no estaban montados los servidores, pero su sola presencia eclipsa muchos de los defectos en opciones que puede tener el juego.
Creando fútbol
Se puede decir que jugablemente sigue siendo una delicia. Con todas las mejoras en el ritmo, fluidez, nuevas animaciones y demás, nos aseguramos una experiencia más cercana que nunca a los mejores PES de PS2. La física del balón sigue siendo impecable, así como las transiciones entre ataque y defensa, presión, desbordes y cualquier estilo que queramos adoptar. Es fútbol en su máxima expresión. Hasta los porteros se han unido a la fiesta ofreciendo mejores paradas. Siguen quedándose petrificados ante algunos tiros, eso sí.
El recorte de licencias brutal que ha habido este año ha sido algo menor en PSP. De hecho, se ha cogido la misma base de datos de la edición de PS2. Es decir: se recuperan equipos españoles como Racing de Santander, Atlético de Madrid, Sevilla y Real Valladolid. Se pierde toda la Bundesliga, o mejor dicho, los equipos editables que se hacían hueco en la posición del menú donde debería estar la liga germana. De todas formas, el editor vuelve a ser brillante, y gracias a la posibilidad de compartir archivos de opciones podremos arreglar estas carencias con el trabajo propio o de aficionados que compartan sus archivos editados.
Donde ha pinchado irremediablemente el juego una y otra vez es en el apartado sonoro. Cánticos anodinos como ellos solos y un comentarista que sólo despierta para anunciar los goles con un entusiasmo discutible. Las canciones por lo menos son buenas, y además disponemos de la posibilidad de añadir los temas que tengamos almacenados en la Memory Stick, cosa que siempre agradeceremos.
Cumpliendo sin alardes
Y nos enfrentamos de nuevo al debate: vivir una vez más de las rentas o arriesgarse. Nosotros somos de los que pedimos una remodelación total. Sigue siendo un juegazo de fútbol, pero no es suficiente. Cada año se hace una corrección de fichajes, se mejoran aspectos gráficos mínimos y se añade algún modo de juego. No compensa el retraso respecto a las entregas de sobremesa ni el aprovechamiento de la máquina. Sabemos que Konami y concretamente el PES Studio puede hacer más. Puede sentar una nueva base dando un puñetazo sobre la mesa y relanzar la PSP en los territorios donde vaya con su juego. Este UMD no se puede tildar de malo, de hecho tiene muchas virtudes, pero todas son heredadas. Señores, hay máquina para crear algo mucho más grande y usuarios dispuestos a recibirlo con los brazos abiertos. Oigan nuestras plegarias.