El Need for Speed Shift en su vertiente más arcade llega a la portátil de Sony.
El juego tiene buenas ideas, aunque algunos defectos lo alejan de la cabeza del género en PSP. Por un lado, la sensación de velocidad es muy escasa. Incluso con el uso de los nitros, Shift no llega a las cotas de frenesí que otros títulos ofrecen; si hablamos de un simulador es algo que es comprensible, pero no es el caso. La dificultad peca de mal equilibrada, y las primeras carreras son asequibles, pero hay algunos saltos bruscos en la modalidad ProStreet que necesitan mucha paciencia.
El imprescindible modo multijugador, para cuatro consolas adhoc, añade algo de vida a Shift, siempre y cuando encontremos amigos dispuestos a correr por las ciudades del juego. No mucho más que comentar, pues la misma mecánica de World Tour se aplica aquí pero con jugadores humanos. Por supuesto, también podemos utilizar la opción de carrera rápida y saltar a ese circuito que nos causa problemas y jugar al margen del modo principal.
El estudio ha conseguido unos gráficos bastante compensados entre vehículos y circuito. El juego corre a 30 fps, la mayoría del tiempo de forma constante, y aunque el detalle de la carrocería no es comparable al de otros juegos –muchos coches tienen un aspecto casi genérico,
aburrido, podríamos decir-, las opciones de pintura compensan en parte esta carencia. Por otro lado, las ciudades tienen bastante carga poligonal para dar un buen aspecto. No sólo eso, existen cambios climáticos como versiones lluviosas, con un buen efecto de goteo en la pantalla de la consola –casi parece que debemos secar la PSP-. Shift no destaca excesivamente en ningún apartado técnico y, aunque no decepcionará, está lejos de entrar por los ojos.
La banda sonora, en la línea de otros Need for Speed, incluye 16 temas principalmente de hip hop y algún tema electrónico –como Run with the wolves de Prodigy- tanto para las carreras como los menús. En principio, poca variedad de estilos y muy del gusto americano, pero que fácilmente se subsana con las listas de reproducción personales, siempre y cuando incluyamos nuestra música MP3 en la memoria. El sonido de los motores es poco potente y la ambientación general es algo pobre, por no decir inexistente. Estamos ante un apartado bastante descuidado, a excepción del doblaje que nos guía en menús y vídeos.
Conclusiones
Que Need for Speed Shift para PSP no se trate de una conversión directa adaptada a los gráficos de la consola no es ningún problema. Es más, disfrutar de un juego diferente puede multiplicar el número de compradores, pues pueden decidir hacerse con la versión doméstica y portátil.
El problema es que Bright Light no ha conseguido sorprender como si lo ha hecho Slighty Mad Studios y Black Box en otras plataformas, y tenemos ante nosotros un juego arcade, entretenido durante algún tiempo, pero sin ninguna característica especial. Teniendo en cuenta algunos lanzamientos actuales, como
Motorstorm Arctic Edge o
Gran Turismo, Shift se nos antoja como un título creado
por obligación, que ha perdido una gran oportunidad de asentar la saga en PSP, precisamente cuando en la alta definición ha conseguido personalidad propia como para codearse con pesos pesados.