PEGI +7
PSPCompra Need for Speed Shift en FNAC
Lanzamiento: · Género: Simulación / Velocidad
También en: PS3 X360 PC iPhone Android
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Electronic Arts
Producción:
Distribución: Electronic Arts
Precio: 39.95 €
Jugadores: 1-4
Formato: Descarga / UMD
Textos: Español
Voces: Español
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Need for Speed Shift para PSP

#135 en el ranking de PSP.
#3471 en el ranking global.
ANÁLISIS

Análisis de Need for Speed Shift para PSP

Ramón Varela · 22/9/2009
El Need for Speed Shift en su vertiente más arcade llega a la portátil de Sony.
GRÁFICOS
7.5
SONIDO
6
TOTAL
7
DIVERSIÓN
7
JUGABILIDAD
7
Versión PSP. También disponible en PlayStation 3, Xbox 360, Ordenador, iPhone y Android.

El Need for Speed Shift en su vertiente más arcade

La saga Need for Speed es una habitual de PSP, y cada entrega, casi a ritmo anual –la última, Undercover - visita tanto las plataformas más punteras de la alta definición como a la portátil de Sony. En esta ocasión el lanzamiento es Shift, una nueva reinvención en la larga trayectoria de estos juegos de velocidad de EA, que ha pasado por carreras ilegales, moda del tunning, temas de espionaje o las competiciones más o menos profesionales, tocando también varios estilos de jugabilidad. Este último cambio ha sido toda una sorpresa en consolas domésticas, en positivo.

Sin embargo, Shift para PSP ha sido desarrollado por Bright Light y es un juego bastante más orientado a la jugabilidad arcade que las versiones "grandes", quizás por las diferencias en el control –menos preciso- de la portátil, y las críticas vertidas en Undercover. Esto es apreciable en las características de cada coche que conseguimos desbloquear, pues los valores de derrape y manejo determinan la forma de tomar las curvas, ya sea mediante una pulsación rápida del freno y cambio de dirección –derrape- o de la forma más realista, frenando antes de entrar en la curva y acelerando para salir. ¿Suena a algún otro juego? Si, Ridge Racer hizo esta división hace unos años en su garaje. Puesto que las rectas no tienen ningún secreto, a excepción del uso inteligente del óxido nitroso, los famosos nitro que actúan como turbo, dominar estos giros es una de las claves del juego.

NFS Shift dispone de un modo World Tour que es el centro de la diversión para un jugador. En él, se nos presenta el reto de competir alrededor del mundo, en ciudades reales (Tokio, Paris, Londres, Chicago, San francisco), circuitos urbanos –pero vallados- consiguiendo los mejores puestos y puntuaciones en las pruebas, desbloqueando vehículos de los rivales y retando a los mejores pilotos del globo, cada uno con su vídeo introductorio de amedrentación. ¿Por dónde empezar? Lo primero es poner a punto nuestro primer vehículo, un Volkswagen Scirocco poco preparado para este tipo de competiciones. Podemos dar el toque personalizado al aspecto exterior gracias a las pinturas y logos, totalmente ajustables, que hacen de nuestro coche único en la pista. Más adelante, conseguiremos el Dodge Challenger Concept, el Porsche Carrera GT e incluso un Bugatti Veyran 16.4, así hasta casi una treintena de coches de ensueño. La mejora en las partes del vehículo es automática a medida que ganamos carreras (se mejoran parámetros como la velocidad, el agarre, la precisión…), así que la parte práctica del tunning no es controlada por el jugador. Otro destello más de que tenemos un arcade en nuestras manos.

Tras ganar nuestro primer test de aptitud, llega el verdadero reto. Uno de los puntos fuertes de NFS Shift es la gran variedad de tipos de carrera que vamos encontrando en nuestro avance, gracias a ese grado de liberad que tiene el juego al no seguir los pasos de una competición oficial. Tenemos por supuesto las carreras clásicas contra varios oponentes, que demuestran una inteligencia artificial muy limitada, es decir, generalmente toman un camino prefijado y rara vez compiten entre ellos; de hecho, es complicado ver accidentes fortuitos, salvo los que tienen que ver con nosotros. Chocar hace perder unos preciados segundos, y la vista nos regala una simulación del destrozo, no demasiado realista –las deformaciones son mínimas y apenas saltan algunas partículas-. Dudamos que Bright Light haya querido competir con Criterion en este aspecto.