El arte de la caza en su concepto más atrevido.
Los personajes aunque no tienen un diseño tan llamativo como el de los enemigos, están igualmente a un buen nivel. Por lo demás hay ciertos puntos que hacen que este apartado ande cojo, y es en ciertos aspectos que pasamos a describir. Tenemos unos escenarios excesivamente vacíos para lo grandes que son, con aparición de niebla en grandes espacios para esconder la aparición repentina del paisaje, y un molesto clipping al atravesar nuestro personaje los cuerpos de los monstruos el yacer en el suelo, sobre todo al despedazarles para sacar ciertos materiales. Por lo demás ciertas partes de los escenarios contienen bordes dentados, donde falta pulirse un poco más. En general un gran apartado, pero que podría haberse mejorado.
El tema del apartado sonoro y musical raya a buena altura. La banda sonora es épica, con temas exquisitos y que te ayudan a entrar en la piel del personaje y de las situaciones. Muy bien hilvanadas con el momento que nos precisa vivir en la aventura, cambiando de tema en cada uno de los momentos. El sonido cumple con su propósito, con multitud de sonidos para cada enemigo y personajes.

La jugabilidad, bendito apartado que está por encima de cualquier otro. En Monster Hunter Freedom 2 nos encontramos con una irregular curva de aprendizaje, lo que puede provocar frustración en muchos jugadores y que solo la dedicación de muchas horas pueda salvarlo. No es un juego fácil, y por ello no es apto para cualquier jugador que desee jugarlo. Igualmente en ciertas misiones requiere la colaboración de otros compañeros, que no siempre es posible, lo que limita mucho el tipo de público al que va dirigido. El manejo del personaje es sencillo, con multitud de funciones a realizar y que exige un buen dominio de cada arma y del conocimiento de cada uno de los cientos de objetos presentes. Pero el sistema de cámara se nos antoja excesivamente tosco para el enfrentamiento con los enemigos. Es cierto que podemos centrarla con el botón L y que incluso con el pad direccional podemos moverla a nuestro gusto, pero se podría haber optado por aportar un cambio automático o un comportamiento diferente ante los enfrentamientos, para así hacer este punto mucho más hilvanado y que favorezca la jugabilidad. Los tiempos de carga son menores que su predecesor, aunque siguen estando demasiado presentes.
La traducción del juego está en un perfecto español, donde el sentido de las palabras se mezcla a la perfección con el tono que se le desea dar a cada una de las conversaciones.
Sobre el tema de la durabilidad, y por consiguiente la diversión del juego, en esto no hay duda alguna. Estamos ante un juego casi ilimitado (quizás algo repetitivo), con cerca de 100 horas de juego real pudiéndose incrementar la duración si se desean realizar todas las misiones secundarias. Con multitud de objetos que encontrar, monstruos que vencer, armaduras que completar y armas que reunir, y si a esto le sumamos la posibilidad de jugar con 4 amigos por conexión ad-hoc, la diversión parece casi inacabable.

ConclusiónMonster Hunter Freedom 2 para PSP es un juego de éxito, creado a imagen y semejanza del mercado japonés, y que ha cautivado también en el resto del mundo. No es un juego apto para cualquier tipo de jugador, pero ideal para aquellos que adoren su concepto de juego. Mejora sustancialmente a su predecesor, aportando elementos novedosos que lo hacen mucho más profundo y compacto. Estamos ante un juego difícil de dominar, pero eso es gracias a sus impresionantes posibilidades de juego. Como apuntábamos, el juego puede hacerse frustrante por su dificultad y por el tiempo necesario para alcanzar nuevas habilidades y mejoras, pero es prácticamente la esencia inherente que conlleva. El modo multijugador por conexión ad-hoc es la llave para la diversión, pero no todo el mundo posee dicha llave y esperábamos un modo online.
En definitiva, Monster Hunter Freedom 2 toma todo lo bueno del original, y lo potencia, mejora, modifica a su antojo para conseguir un título adulto, serio, donde la diversión alcanza límites que solo los grandes jugadores podrán soportar. Un grandísimo juego que todavía pudo alcanzar cotas de calidad mayores sí hubiera mejorado ciertos aspectos. Lo adorarán muchos y odiarán otros, pero que el término medio no existe en su concepción.