Vivendi nos sorprende con este juego de carreras y combates de aviones, con un fantástico apartado gráfico.
No solo tendremos –y tendrán nuestros rivales- misiles a nuestra disposición. Distribuidos en globos a lo largo de los circuitos hay ítems como los ya mencionados misiles, que son teledirigidos, y también bombas de racimo, minas y turbos, que rellenarán nuestra barra al máximo. El juego cuenta con un medidor de turbo que podremos usar pulsando dos veces el botón X –el de acelerar-, y llenaremos volando bajo, habitualmente más difícil por los numerosos obstáculos que nos encontraremos. El control del juego es bastante sencillo, siendo totalmente arcade y contando con cierta ayuda a la hora de tomar las curvas. Pocas veces, salvo en curvas exageradamente cerradas, tendremos que frenar para no chocar contra las paredes.
El modo de combate tiene lugar en escenarios abiertos y aquí, naturalmente, las armas cobran un papel protagonista. Además de contar con los ítems anteriormente mencionado como turbos, misiles o bombas de racimos, nuestro avión ahora puede usar una ametralladora, que de hecho podremos tunear para que sea más potente. Esta ametralladora tiene una cadencia de disparo determinada, y un máximo de balas que podemos disparar durante un tiempo limitado, lo que hace que tengamos que pensarnos algo cuándo disparar. El sistema de apuntado cuenta con una ayuda, no teniendo que tener al avión enemigo en el punto de mira para impactarle.

M.A.C.H. es un juego bastante entretenido y muy bien pensado para las partidas rápidas, pero cuenta con un defecto notable: La falta de variedad. Las carreras son divertidas, y las peleas con otros aviones, aunque genéricas, están bien también, pero el juego ofrece demasiados pocos circuitos y áreas de combate, lo que hace que se vuelva rápidamente repetitivo; a esto no ayuda el arsenal de armas, también poco variado, aunque sí la alta variedad de aviones que podemos controlar y las modificaciones que les podemos aplicar. Cada avión se controla de forma diferente y tiene sus pros y sus contras, y las modificaciones, especialmente cuando usamos la mejor pieza disponible cuando antes usábamos la peor, se notan con creces. Aparte de los modos de juego ya mencionados, M.A.C.H. incluye multijugador sin hilos para hasta ocho jugadores, y también la opción de compartir juego, necesitando solamente un disco para jugar, lo cual siempre es bienvenido, aunque en este caso limitado únicamente a un mapa y dos aviones diferentes.
A nivel gráfico los diseñadores han hecho un buen trabajo con M.A.C.H. Los circuitos tienen una gran cantidad de detalle y se ven amplios, con un motor gráfico que mueve el juego con fluidez, aspecto notable considerando que los modelados de los aviones son muy buenos. El sonido está un poco por debajo, usando unos efectos bastante genéricos para el ruido de motor y las explosiones, y una música que ambienta bien, pero pasa sin pena ni gloria.

M.A.C.H. es un juego entretenido que combina una jugabilidad y un apartado técnico bastante bueno con unos valores de producción, tales como sonido o durabilidad, un tanto limitados. La idea es buena, incluso original (¡aviones tuneados!), pero a la ejecución le falta mucha variedad y durabilidad, con solo cinco circuitos, pocas armas y una selección de modos de juego bastante limitada. No es una mala compra, especialmente para jugar a multijugador, pero con algunos meses más de trabajo podría haberse convertido en un título mucho más interesante.