La secuela de uno de los juegos más originales de PSP viene dispuesto a sorprender y divertir a los jugadores tanto o más que su predecesor.
Minijuegos y otros añadidos.
Según vayamos avanzando en la aventura, iremos desbloqueando diferentes minijuegos que podremos disfrutar en cualquier momento de la partida. Algunos de ellos, eso sí, requerirán que nos gastemos un cierto número de bichos de los que encontraremos repartidos por los diferentes niveles del juego, con lo que, en caso de querer disfrutar el título en todas sus facetas, deberemos de recoger el mayor número de bichos posible en cada una de nuestras incursiones en el mundo de los LocoRoco.
Tendremos entre ellos desde un juego en el que deberemos de golpear en la cabeza a una serie de personajes que irán apareciendo de agujeros en el suelo, hasta una singular carrera en la que la forma y el color del personaje que seleccionemos será determinante para la victoria. Contaremos, por otro lado, con la
Casa Mui Mui, que podremos ir construyendo paulatinamente a medida que vayamos recogiendo diferentes objetos por todos los niveles, y a la que irán a parar los Mui Mui que vayamos recogiendo por el camino.
Además, contaremos con una galería en la que podremos volver a ver las escenas más divertidas de la aventura, así como los lugares más característicos por los que hayamos pasado. Por último, tendremos a nuestra disposición una galería de imágenes en las que podremos utilizar los
Sellos Roco que vayamos recogiendo en cada nivel de juego. Tendremos a nuestra disposición un total de once sellos desbloqueables, cada uno de los cuales deberemos de utilizar según las siluetas que veamos impresas en cada una de las mencionadas imágenes, pudiendo rotar y girar el sello a nuestro antojo, de tal manera que éste coincida con su silueta correspondiente.
Apartado técnico.
El apartado gráfico del juego, pese a ser similar al del primer LocoRoco, cuenta con un acabado excelente, con unas animaciones y colorido muy notables, llegando en algunos casos a superar a los de la primera entrega. Sin duda, el número de detalles y efectos gráficos es ingente, pese a ser un juego desarrollado en dos dimensiones, y la física de todos los personajes y escenarios (especialmente, en el caso de los protagonistas del juego) ha sido muy conseguida, teniendo en cuenta la cantidad de entornos y paisajes diferentes por los que nos moveremos (desde escenarios submarinos o helados, hasta estómagos de pingüinos gigantes, paisajes selváticos o parajes entre esponjosas nubes).
La banda sonora del juego es, sin duda, uno de sus puntos más destacables: la variedad de temas y de ambientes sonoros que utiliza el juego para cada uno de sus niveles viene, además, aderezada con las diferentes variaciones de todos ellos para cada uno de los personajes que podemos utilizar. Por otro lado, el repertorio de voces es muy extenso (aunque no entenderemos ni una palabra de lo que dicen), y los efectos sonoros han sido muy cuidados, contando con un abanico variado y extenso que ambientará a la perfección cada uno de los niveles del juego.
La jugabilidad, como ya hemos indicado antes, es sencilla y directa, lo que hace de LocoRoco 2 una apuesta segura para cualquier tipo de público. Pero, además, su ajustado nivel de dificultad, la capacidad de rejugabilidad de cada uno de los niveles y la diversión que desprende el conjunto harán que, sin duda, el jugador disfrute del mismo ininterrumpidamente durante horas y horas.
Conclusiones.
LocoRoco 2 ha sabido coger el relevo de la primera entrega de la serie y ha vuelto a triunfar en la portátil de Sony con un título original, fresco (pese a basarse en los mismos preceptos que su predecesor) y extremadamente divertido. Además, con un precio muy sugerente que hace de él una compra casi obligada para cualquier usuario de PSP, tanto si conoce la franquicia por haber jugado con la primera entrega de la misma como si se enfrenta a ésta por primera vez.