Los locos de Jackass dan el esperado salto a los videojuegos en esta producción de Red Mile Entertainment.
Para rematar la faena en cuanto al tema de vídeos, PSP nos ofrece la interesante posibilidad de estructurar las diferentes repeticiones que tengamos guardadas para crear un programa de los que se preparan para la nueva temporada de la serie en el videojuego, y verlo después como si fuera un programa de televisión. Además, es posible compartir estos vídeos con otros usuarios gracias a la estructura de juego en línea que se presenta en PSP. Esta opción tampoco está en PS2.
Si nos centramos en el multijugador, PSP también vuelve a tener la mano ganadora. Presenta, por un lado, el esperable multijugador en red local, pero también multijugador en línea, y la posibilidad de descargar contenido, por lo que –salvo en comodidad y, suponemos, tamaño de pantalla- la versión para la portátil nos ofrece más y mejor contenido que en PS2. Si le añadimos que a nivel gráfico y sonoro no hay diferencias relevantes, parece que la versión para portátil se desvela como netamente superior.

Gráficamente,
Jackass: The Game presenta unos buenos modelados de los personajes, con animaciones más que competentes, y que son acertadas representaciones de los referentes reales. Los entornos, en cambio, resultan sosos, demasiado inertes, y el trabajo en la texturización es algo deficiente dentro de los estándares de PS2, y también de PSP. Resulta un poco mortecino, incluso, en algunos minijuegos, aunque otros consiguen ser tan espectaculares que el contraste es impresionante. El conjunto global es bueno, pero con alardes muy concretos.
La música, en cambio, se luce muy acertadamente con sus composiciones escogidas y, también, con las voces de los integrantes de la plantilla de Jackass, que ayudan a ambientar el juego de manera verosímil. El único defecto en este sentido es que las frases son repetitivas, y el juego se hubiese beneficiado mucho si se hubiesen incorporado más líneas de texto. Con todo, es también bueno, con efectos de sonido destacables y melodías muy apropiadas a la acción, siendo su aspecto más destacable.

Conclusiones
Con un abanico de pruebas que van entre lo asqueroso y escatológico, y lo físicamente irresponsable,
Jackass: The Game muestra en todo momento que entiende bien en qué producto se basa y qué desea ver el público al que se destina. Jugablemente, su estructura de minijuegos lo hace accesible y variado, bastante intuitivo, pero con un nivel de dificultad algo anodino, depositando sus valores de rejugabilidad en el amplio abanico de contenidos desbloqueables. La colaboración activa de los rostros visibles de Jackass conforman un producto que podría ser redondo en su presentación si hubiese contado con un trabajo artístico y técnico más destacable en el campo visual. Su jugabilidad, sin embargo, se percibe en líneas generales como algo limitada y eso, al final, juega un poco en su contra. Eso sí, si queremos vivir el espíritu Jackass, está claro que éste es el juego para ello.