Un nuevo contendiente entra en el género de lucha para PSP. ¿Podrá desbancar a los reyes del género?
Los modos de juego de los que dispone incluyen el obligatorio modo Arcade, en el que elegimos un personaje y combatimos contra ocho oponentes, con algunas secuencias intermedias que ilustran los diálogos y discusiones entre personajes clave. Contra la CPU, como su nombre indica, luchamos contra un personaje que escojamos para probar nuestras habilidades frente a ese enemigo deseado, controlado por la PSP. Encontramos también el modo para dos jugadores por adhoc, posiblemente el que más tiempo nos consuma de todo el juego si encontramos alguien con quien donar sangre al Santo Grial. Por último, en cuanto a los modos principales para un jugador, hay disponible el modo Misiones, que como ya hiciese popular la saga Soul Calibur, nos pone frente a combates con reglas especiales que van desde la supervivencia hasta la utilización de ataques especiales. Hay además un modo de minijuegos desbloqueable una vez terminamos el Arcade.

Otros modos de juego son el modo Práctica, similar a lo visto en otros juegos de lucha, que nos permite ajustar parámetros de la partida y probar nuestros combos, Tutorial, importante las primeras partidas al juego, y un modo de galería de combates entre la propia consola con personajes a nuestra elección, no demasiado útil pero que puede ser interesante para aprender estrategias de nuestro luchador favorito. El modo extra por último ofrece la posibilidad de ver vídeos e ilustraciones que vamos viendo durante nuestro avance en el modo Arcade, quizás un incentivo para jugar con toda la plantilla.
Gráficamente el juego no destaca demasiado aunque cumple con lo esperado. Los personajes, de toque
anime japonés, lucen bien para PSP. Las animaciones son de golpes secos y rápidos, así que no podemos hablar de la vistosidad o captura de movimientos que otros juegos de la competencia poseen.
Los efectos de luces y magias son espectaculares, muchas veces cegadoras –ocupan toda la pantalla-,
pero donde más cojea Fate/Unlimited Codes es en la recreación de los escenarios. Las ocho arenas, que van desde bosques a palacios, no aprovechan en absoluto las capacidades técnicas de la consola, pues en la mayoría de casos hablamos de un abuso de elementos 2D –de no demasiada definición- que acaban por dar una impresión de poco volumen o tridimensionalidad, más cercano al resultado de Tekken 3 de PSOne que al último lanzamiento de Namco para PSP,
Soul Calibur Broken Destiny. Al menos, imaginamos, todo ello para evitar que el motor se resienta y mantenga una tasa de cuadros por segundo estable.
A nivel sonoro el juego cuenta con bastantes voces durante el combate y las melodías son bastante apropiadas para la ambientación que se supone recrea el juego. No marca un hito en la consola, pero tampoco pasarán desapercibidas.
Conclusiones
Fate/Unlimited Codes es una buena opción para los amantes de los juegos de lucha, aunque claramente se encuentra un paso por detrás de los reyes del género. A pesar de que está lejos de innovar lo más mínimo, ya sea en modos de juego o jugabilidad –y el uso del Grial no es un punto a favor-, su mecánica, más cercana a las 2D que a la de las nuevas generaciones de títulos tridimensionales, puede gustar a los aficionados de sagas de Capcom, SNK o Arc System.
El precio, 29,99 euros –algo elevado para ser de distribución digital- y la fuerte competencia, en la que Namco sigue dominando el género, son los mayores rivales a batir por este juego de Capcom. Interesante si se le saca partido en compañía, pero algo falto de profundidad a largo plazo en los modos para un jugador.