Por fin llega a nuestras portátiles este singular juego de rol con tintes de acción inspirado en el universo de Final Fantasy VII.
Y como elemento absolutamente novedoso dentro del título que nos ocupa, nos encontramos con el sistema conocido como
Digital Mind Wave- Onda Digital Mental- o
DMW, que vendrá representado en la parte superior izquierda de la pantalla de nuestra consola por una serie giratoria de tres números (como si de una máquina de
Jackpot se tratase), los cuales vendrán acompañados de las imágenes de los personajes más relevantes de la historia, quienes aparecerán representados en el sistema a medida que vayamos conociéndolos durante la aventura. Éstos, de vez en cuando, coincidirán en diferentes combinaciones que activarán las llamadas técnicas Límite (que mejorarán algunas de las habilidades de nuestro personaje, pudiendo volverlo inmune a los ataques físicos, repeler los ataques mágicos, permitir realizar magia sin coste alguno, etc.) o, por otra parte, pondrán en marcha alguna invocación de las que tengamos en nuestro poder.

Por otra parte, subiremos de nivel gracias a este sistema, ya que cuando coincidan determinadas secuencias de números nuestro personaje subirá de nivel alguna de las Materias que tenga en su posesión (elementos que nos permitirán realizar los ataques mágicos durante el combate, así como otras acciones mágicas de curación y mejora de las habilidades de nuestro personaje) o, por otro lado, aumentará el status de todas sus habilidades físicas y mágicas, esto es, subirá el nivel del personaje en sí.
Cabe decir que el sistema DMW no dependerá solamente del azar, ya que influirán en sus resultados aspectos como el daño recibido durante el combate, las estadísticas y el status de nuestro protagonista, las circunstancias de la batalla- pudiendo activarse con mayor asiduidad en las batallas más importantes de la aventura-, así como dependiendo de que llevemos equipados o no determinados objetos de los que podremos recoger en nuestro inventario.
Nuestro personaje, por otro lado, contará con tres barras de energía durante el juego. La barra de salud y la de magia son por todos de sobra conocidas, ya que son un elemento común a la mayoría de los juegos del género de rol. Pero contaremos con otra barra de energía con la que deberemos de tener especial cuidado, ya que será la que nos permita realizar algunos movimientos especiales, así como esquivar los ataques de nuestros enemigos.
Como ya hemos citado, el poder mágico de nuestro personaje dependerá de las Materias que tengamos equipadas. Para ello, dispondremos de una serie de huecos en nuestro inventario, en los cuales podremos ubicar las Materias que deseemos, sean de ataque o sean para mejorar las cualidades y habilidades de nuestro personaje, según el tipo de estrategia que queramos utilizar en nuestros combates. Por otro lado, dispondremos en estadios avanzados del juego de un sistema de fusión de Materias con el que podremos experimentar uniendo las diferentes propiedades de las Materias del juego, según unas pocas indicaciones que se nos ofrecerán durante la aventura, y que nos servirán de guía para iniciarnos en el tema, pero poco más. El resto, dependerá de nosotros mismos, y de nuestra experimentación sobre la marcha.
Por desgracia, el inventario de accesorios con el que contaremos durante el juego será muy reducido (únicamente podremos llevar dos accesorios a la vez) y, la verdad, el abanico de utensilios al que podremos acceder no es ni tan variado ni tan rico como en el Final Fantasy VII original. A pesar de todo, no es ni mucho menos un repertorio escaso, y podrá sernos muy útil si sabemos utilizarlo inteligentemente según la ocasión en la que nos encontremos.
Crisis Core puede llevarnos unas diez o doce horas de juego para llegar al final de la historia del mismo, aunque en caso de querer completar todas las misiones secundarias del título las horas de juego pueden fácilmente superar la veintena. Lástima que no contemos con ninguna opción multijugador en él, aunque la inclusión de un modo de dificultad difícil (únicamente disponible en occidente) ha sido, sin duda, una opción muy acertada que da mayores opciones de rejugabilidad al título.

Conclusiones.Las expectativas puestas en Crisis Core eran amplias, y sin duda el resultado final las ha cubierto con creces. No sólo cuenta con un apartado gráfico y sonoro excelente- a pesar de algunos fallos menores en el diseño de algunos de los escenarios o en el modelado de algunos de los personajes que recorrerán los entornos del título-, sino que cuenta con un sistema de juego fresco, intuitivo y veloz, muy diferente de lo que estamos acostumbrados a ver en la saga Final Fantasy, pero perfectamente implementado, con una jugablidad práctica y funcional que nos hará sentir plenamente el marcado componente de acción que tinta por todas partes el desarrollo de la aventura. Además, posee una historia inmersiva, sugestiva y atrayente que enganchará al jugador desde las primeras horas de juego hasta el desenlace final de la misma. En definitiva: una gran joya en un pequeño gran sistema portátil.