Dos de los mayores exponentes de Castlevania llegan unidos en un solo UMD a la consola PSP.
Una de las cosas que menos nos convence del recopilatorio es que
Symphony of the Night tiene que ser desbloqueado, cuando, sin duda alguna, aporta suficiente contenido y tiene suficiente valor como producto independiente como para que sea la razón principal para que alguien se haga con este disco. Por eso nos resulta un poco extraño que haya que rebuscar por el desarrollo del
remake de Rondo of Blood para acceder a él. Desde luego, resulta poco menos que un poco extraño.
En
Symphony of the Night controlamos al hijo de Drácula, que despierta de su letargo para derrotar a su padre y evitar que destruya a los humanos. En el castillo de Drácula conoce a María Renard, quién será nuestra aliada durante el juego y que se encuentra allí buscando a Richter Belmont, un cazavampiros misteriosamente desaparecido que derrotó cuatro años antes al vampiro en, claro,
Rondo of Blood. De hecho, la escena que abre el juego es el desenlace del propio título.

En este juego el desarrollo es mucho más aventurero, con un importante componente de evolución del personaje mediante estadísticas, poderes y objetos, así como un extenso y laberíntico mapeado lleno de secretos que nos obligará a inspeccionarlo todo con suma atención. Diseñado para PlayStation One y Saturn, su control se ha adaptado muy bien a la consola portátil, aunque para conocer con un poco más de profundidad sus virtudes os recomendamos el
análisis de la reciente edición para Xbox Live Arcade, aunque prescindía de cinemáticas.
Conclusiones
Pese a la extraña decisión de no incluir de serie
Symphony of the Night, lo cierto es que estamos ante un recopilatorio lleno de virtudes imprescindible para todos los amantes de Castlevania y, también, para los que disfrutan con los buenos videojuegos. La dificultad de
Rondo of Blood puede echarnos atrás, pero la perseverancia se recompensa con un juego sobresaliente, lleno de secretos y elementos variables que sabrán recompensar al jugador que se meta a fondo en él.

Al fin y al cabo, si quiere sacarle todo el jugo no le quedará más remedio que jugar mucho a Rondo of Blood, descubrir sus secretos... y con eso lo que conseguirá será acceder al extenso y profundo Symphony of the Night, que esconde todavía más secretos y contenidos adicionales una vez lo hayamos incluido para invitarnos a rejugarlo un par de veces más.
Gráficamente atractivo tanto en el caso del
remake como con los clásicos
sprites de Symphony of the Night, y absolutamente clásico en el caso del Rondo of Blood original, todo su apartado técnico acompaña dentro de lo que son sus funciones, siendo el broche definitivo a una de las mejores opciones dentro del catálogo de la portátil.