Después de la primera versión en exclusiva podemos jugar en nuestra portátil esta edición existente solo para las consolas de Sony, el último gran arcade de coches de la pasada generación.
Los atajos siguen presentes aunque tendremos que desbloquearlos empotrando alguno de nuestros rivales sobre la zona que esta cerrada y a partir de ese momento quedará liberada para todos los eventos.
Divertidos y variados modos de juego
No hay un mapa sobre el que nos podamos desplazar, el juego se basa en el uso de menús; que por cierto son estéticamente preciosos y resultan mas agradables porque los tiempos de carga no son grandes, una pega a reseñar es que no pueden saltarse los videos y llegan a cansar si tenemos que jugar un evento varias veces para intentar pasarlo, inexplicable, es de esos pequeños fallos que no se entienden.

Para seleccionar carreras solo tendremos que ir desplazándonos por un sencillo menú. Nuestra primera elección es empezar el Tour mundial, usar el romperecords que consiste en mejorar los objetivos de cada pista o el multijugador donde podremos jugar con otros 3 jugadores y sincronizar las puntuaciones, divertido como pocos, es gran punto a favor de la versión de PSP frente a la de PS2.
Una vez adentrados en el Tour Mundial tendremos que ir acumulando puntos dominator consiguiendo medallas en las pruebas o trofeos que consisten en hacer determinados takedowns totales o dos takedowns a la vez por poner unos ejemplos. Algunos eventos nos ponen objetivos adicionales como conseguir coches nuevos si hacemos un número de burnouts o estrellamos varias veces a uno de los contrincantes.
Cuando vayamos consiguiendo puntos dominator iremos desbloqueando nuevos circuitos con nuevos tipos de coches, así pasaremos de la serie clásica, a la serie de fabrica, modificada, hot rod, serie super, competición y por último la serie dominator.
Requiere un poco de trabajo conseguir llegar a los últimos pero merece la pena porque prácticamente cambia el concepto del juego coger un coche dominador.
Para conseguir las medallas tenemos objetivos variopintos, desde hacer takedowns, llegar el primero, conseguir ganar una serie eliminatoria, rozar con un numero de coches, conseguir determinados puntos maniacos -hacer el bestia e ir siempre por el carril contrario- derrapar varios kilómetros o batir record de pista. Los más divertidos son siempre las carreras de mas jugadores pero hay que jugarlos todos para llegar al final claro está.

Definiendo un estilo
La saga Burnout siempre se ha caracterizado por tener unas bandas sonoras muy acordes y cañeras con el tipo de juego, y esta vez seguiremos teniendo bastantes temas para que nos acompañen en nuestras peripecias pero reseñaría una en especial, la última canción de "Avril Lavigne" ha sido incluida, que lleva por titulo "Girlfriend", pero también lo ha sido su versión en spanglish la cual resulta tremendamente ridícula y el contraste de escuchar eso con el tipo de juego es tan chocante como cuando se va escuchando ópera en el coche del mafioso mientras atropellas gente en los GTA.
Un imprescindible
Burnout es una demostración de las capacidades técnicas de PSP, divertido, directo y jugable. Es un juego hecho a medida para la consola y por ello con poco que a alguien le gusten los juegos de coches no debería quedarse sin probarlo porque su velocidad y bestialidad no tienen parangón en esta consola.