Coge tus cascos y prepárate para crear, pinchar y editar tus propios temas en este excelente editor musical para PSP.
Un auténtico estudio en miniatura
La verdad es que nos ha sorprendido gratamente lo completo que resulta el modo de edición del juego. No sólo se nos permitirá editar los diferentes patrones melódicos y rítmicos (o
loops, para los entendidos del tema) para cada una de las ocho pistas que se nos ofrecen, sino que podremos crear y modificar los sonidos pre-grabados (o
samplers, para los que gusten de un lenguaje más técnico) y ritmos que queramos utilizar a nuestro antojo. En cada pista contaremos, de nuevo, con cuatro patrones que podremos asignar y seleccionar a través de los botones frontales. Pero en esta modalidad, podremos editar la altura o afinación de los sonidos, cambiar la rítmica de los patrones melódicos e, incluso, crear nuestras propias bases para cada una de las pistas de ritmo.

Una vez editadas las pistas, podremos seleccionar si escucharlas una por una, si agruparlas como se nos antoje o si escuchar la mezcla al completo, de manera similar a como se haría en un secuenciador y editor de música profesional. Beaterator nos ofrece, además, algunas herramientas interesantes, como un metrónomo que nos dará la pulsación (el ritmo básico implícito a cualquier tema musical) a la velocidad que deseemos, algo muy necesario si queremos realizar complicados ritmos y no queremos fiarnos únicamente de la ayuda visual que significa la división por compases de cada pista. También contaremos con un teclado virtual, el cual, a modo de sintetizador, nos permitirá variar la altura de los sonidos que elijamos en tiempo real.
Podremos editar nuestros temas también a través del
Panel de Canción, pegando, literalmente, los diferentes patrones rítmicos y melódicos que tengamos seleccionados para cada pista sobre las mismas, creando así una plantilla esquemática de
loops sobre cada línea representativa de cada pista, plantilla que, por supuesto, podremos luego traducir a un resultado sonoro. Cabe decir que los resultados, en este sentido, son espectaculares: el juego mezcla a la perfección las ocho pistas, sin ralentizaciones, distorsiones ni defecto alguno, dentro de una calidad sonora excelente. Además, se nos permitirá la posibilidad de introducir nuevos
samplers y
loops a través de la herramienta de importación del juego, así como exportar todo material que hayamos creado en nuestra consola (sean
loops o temas al completo) en formato MIDI o WAV.
El juego cuenta con una biblioteca de
samplers y
loops muy extensa, a la cual se añadirán todas nuestras creaciones, aparte de gran cantidad de temas del propio Timbaland o algunos seleccionados por los chicos de Rockstar para la ocasión. Por otra parte, contaremos con una amplia gama de efectos (como cambios de afinación, filtros de graves y agudos, diferentes ataques para cada nota, velocidades de entrada y salida, etcétera) que podremos aplicar a nuestros
loops, todo de manera relativamente sencilla, a través de los botones y mandos de nuestra portátil. Cada una de las secciones del editor está precedida por una serie de vídeos de diversa duración, en los cuales se nos explicarán las características básicas de cada herramienta del juego, a modo de tutorial.
Por último, cabe mencionar la posibilidad de colgar nuestras creaciones en internet, así como la de descargarnos las obras de otros jugadores, cosa que, ciertamente, nos permitirá aprender de la experiencia ajena, aparte de disfrutar compartiendo nuestros temas con usuarios de todo el mundo.
Conclusiones
Beaterator llega a nuestras portátiles pisando fuerte, y planteando un nuevo referente dentro de la creación y edición de música electrónica. Lo mejor del título es, sin duda, la posibilidad que éste ofrece de que cualquiera pueda acceder, de forma relativamente sencilla, a los tejemanejes de la producción de música electrónica, dándonos la posibilidad de crear nuestros propios temas o modificar temas ajenos. Sin duda, es una buena herramienta para introducirse en la edición musical, aunque su complejidad puede echar para atrás a los que simplemente busquen un rato de entretenimiento sin complicaciones. Un título que, a ciencia cierta, no es un videojuego al uso, pero que consigue divertir al jugador y mantenerlo pegado a la pantalla creando música y jugando durante horas y horas.