El clásico mata-alienígenas de SEGA regresa dos décadas después aparcando la acción frenética en favor de una jugabilidad típicamente rolera.
El problema es que el juego se limita a ser una sucesión de eso, sin mayor incentivo aparente. Es un verdadero "mata-mata rolero" con gran tendencia a convertirse en un proceso rutinario que no termina de ofrecer una experiencia completa ni en cuanto a acción ni en cuanto a rol, quedando a medias en ambos apartados. La jugabilidad en PSP tampoco ayuda, pues el control de Aileen no se amolda del todo bien a un uso continuo de los ejes de direcciones, como buen juego de perspectiva cenital que es.
Gráficamente el juego se mantiene en un nivel medio, sin hacer grandes alardes. La visión aérea que se usa disimula muchos aspectos, y más aún con la resolución de pantalla que emplea una consola portátil como es PSP, pero en algunos primeros planos (mayormente, en escenas cinemáticas) se puede apreciar como el juego utiliza unos modelados de muy baja poligonización, dignos de finales del siglo pasado, unido a una recreación de escenarios muy estándar y unos efectos gráficos muy simplistas. Cumple mínimamente a costa de no impresionar, ni siquiera con la gran variedad de bestiario alienígena que cuenta el juego, con muchos clichés cinematográficos incluidos, aunque por contra, y respecto al Alien Syndrome original, se ha perdido prácticamente todo el encanto que tenían las batallas con jefes finales, en los que aparecían verdaderos horrores de la naturaleza que intimidaban y asqueaban (al menos en aquella época). En este
Alien Syndrome, difícilmente no se encontrará Aileen con una versión simplemente más grande del típico bicho alienígena, incluso haciendo repetidas apariciones. El argumento del juego, al menos, tiene un desarrollo que se hace algo más atractivo gracias al uso de ilustraciones estáticas de cómic que acompañadas de diálogos hacen avanzar la historia, de manera sospechosamente similar al método usado en otro juego de SEGA para PSP,
After Burner: Black Falcon.

En cuanto a los apartados sonoros, igualmente el juego tampoco destaca demasiado en ellos, con melodías demasiado ambientales y apagadas que además, al estar casi siempre eclipsadas por los sonidos propios de la acción, apenas hacen por acompañar al desarrollo del juego.
Alien Syndrome, además de permitir tres niveles de dificultad y cinco clases de personaje seleccionables, cuenta con más de 15 niveles disponibles que se pueden jugar también a través opción multijugador permitiendo hasta cuatro jugadores a través de conexión Ad-Hoc. Indudablemente, las partidas alcanzan mayores cotas de diversión de esta forma que jugando en solitario. Pero, dado que el juego hace gran énfasis a la gestión y customización, y este es un aspecto que siempre es mejor realizar de manera pausada y concienciada, serán numerosas las ocasiones en las que un jugador se descolgará para acceder a sus múltiples pantallas de personalización mientras los otros deciden sin esperarle o continuar combatiendo por ellos mismos, lo que no ayuda precisamente a agilizar la jugabilidad, y por ende, paliar la monotonía general del título.

Conclusión
Aunque
Alien Syndrome puede llegar a ser un juego atractivo para los grandes seguidores de la acción rolera y la customización de personajes, no termina de ser una experiencia del todo satisfactoria debido a su escasa variedad de situaciones, y por ende, fuerte tendencia rutinaria del título que invita a perder el interés por el mismo. A un título de estas características, haciendo tanto énfasis en los combates, ciertamente le hubiera venido mejor una jugabilidad algo más ágil y no tan densa, sobre todo teniendo en cuenta el legado que tenía, es decir, el Alien Syndrome original. Y los diversos aspectos propios de juegos de bajo presupuesto no ayudan precisamente a fortalecer la imagen del título y a evitar la impresión general de que se podía haber invertido mucho más esfuerzo con el regreso de esta licencia.