Rubi Malone se estrena en un título con buenas ideas aunque con un resultado irregular.
Bienvenido a la serie b
Wet no es ningún tipo de prodigio técnico que haga ensombrecer a los grandes del género, es más, la obra de A2M es bastante discreta en comparación a los últimos títulos del estilo que han salido recientemente para la nueva generación. Los personajes principales cuentan con una buena caracterización, aunque los enemigos se repiten hasta la saciedad y a los escenarios no les vendría mal un poco más de detalle. Sin embargo, lo que sí que nos ofrece Wet es
carisma y originalidad. La estética de Wet viene acompañada de una sensación híbrida entre western y cine de serie b que encantará a los seguidores del cine. Además, si contamos con que el videojuego también es de corte frenético y la historia lleva a la protagonista a enfrentarse a multitud de peligros sin que muestre el más mínimo sentimiento de miedo, el resultado es más que bueno.

Especial mención hay que hacer a las fases donde la espectacularidad lo es todo. Escenarios donde lo único que tendremos que hacer es disparar a nuestros enemigos mientras una serie de eventos ocurren a nuestro alrededor hacen que la experiencia de juego gane enteros. Por ejemplo, y como ya hemos dicho con anterioridad, saltar de coche en coche por la autopista mientras intentamos alcanzar a un vehículo muy adelantado es, simplemente, espectacular. Y si a eso le sumamos que provocaremos más de un accidente de tráfico y que tendremos que hacer auténticas peripecias para evitar que explosiones, coches volando y camiones rodando acaben con nuestra vida... la diversión está asegurada.
Dejando a un lado el tema técnico y centrándonos más en la parte auditiva, hay que comentar que Wet cuenta con
una banda sonora estupenda, que casa a la perfección con lo que la desarrolladora quiere transmitir al espectador. La banda sonora, compuesta por Brial LeBarton, es una autentica delicia para los amantes del cine de Tarantino, con guitarras muy marcadas, ritmos frenéticos que cuajan perfectamente con escapadas, saltos y volteretas y, sobre todo, un
feeling sensacional que hará que más de uno sonría sin motivo aparente al contemplar el espectáculo audiovisual que A2M ha preparado para nosotros. Si bien es cierto también escucharemos algún que otro tema de Gypsy Pistoleros, The Chop Tops y varios grupos más de la esencia Rockabilly / Psychobilly para deleite de nuestros oídos.
El doblaje, por su parte, cuenta con varias particularidades que pueden gustar o no en función del jugador. Bethesda Softworks, la distribuidora del título en nuestro país, ha decidido doblar el juego, caracterizando de esta manera a Rubi y compañía, un detalle de agradecer, sobre todo por la iniciativa en un videojuego que comienza de cero y que apenas tiene publicidad. Lamentablemente,
en algunas ocasiones el doblaje no está a la altura, y los comentarios (sobre todo los insultos gratuitos y frecuentes que escucharemos) suenan demasiado forzados. Aún así, la experiencia es muy positiva, aunque la versión anglosajona cuente con las voces de Eliza Dushku, Malcolm McDowell y Parry Shen, entre otros, asegurando así una caracterización más que perfecta.
Conclusiones
La inclusión de Rubi Malone a los videojuegos ha dejado cierto sabor agridulce. Por un lado contamos con una sólida historia, una puesta en escena bastante notable y unas fases bien diseñadas que harán que el jugador quiera seguir la trama hasta el final. Lamentablemente
la jugabilidad del título no está a la altura, lo que, sumado a que es una obra relativamente desconocida para muchos y que existen varios exponentes del género con mejor acabado, puede hacer que más de uno no llegue a conocer nunca a esta mujer de armas.
Sin embargo, si logramos dejar a un lado los errores técnicos y la mala implementación de la jugabilidad, nos encontramos con un título relativamente fresco, dinámico, que engancha desde los primeros minutos de juego. Quizá para la versión final del título podría haberse depurado un poco más el aspecto de la jugabilidad, que como decíamos, es muy importante en una obra de estas características, ya que, por mucho que quiera el jugador, si con el mando no está a gusto aparcará el juego y se pondrá con otra cosa. Una verdadera lástima, porque podríamos estar hablando de uno de los grandes del género, y una de las obras más divertidas del año.