La lucha de Sega hace su entrada en PlayStation 3. El nuevo Virtua Fighter ya está aquí.
A nivel gráfico, es incuestionable que
Virtua Fighter 5 es un juego espectacular en todos los términos. Los personajes están bien definidos, con muchos detalles, y la animación es suave y muy cuidada. Los primeros planos dan una sensación extraña por las animaciones faciales, que no resultan tan logradas como el resto del conjunto, pero desde luego eso apenas empaña la gran sensación que transmite.

Los escenarios mantienen la misma línea de detallismo y buen diseño, volviendo a utilizar tanto escenarios abiertos (en los que podremos sacar al rival para ganar) como otros cerrados con paredes contra los que golpear al rival. Son variados y aunque hay algunas texturas un poco discutibles en algunos lugares concretos, el aspecto general sigue siendo de gran calidad; y es que los detalles de calidad, como el mar, las partículas de polvo, o la reacción del agua en los combates sobre el suelo encharcado conforman todo un espectáculo.
Además, el juego soporta tanto una resolución tanto de hasta 1080p, el máximo estándar en televisión de alta definición. Sí son criticables los menús, algo enrevesados en ocasiones y que empañan un poco la presentación del juego al no ser todo lo claros y bien diseñados que desearíamos, y el hecho de que para instalar algunos gigabytes de información en el disco duro de la consola, los tiempos de carga siguen presentes, aunque son bastante reducidos por norma general.
En el apartado sonoro, las composiciones son buenas, aunque no deslumbrantes (eso sí, las excepciones son más que notables), pero las voces de los personajes no son del todo redondas, resultando incluso repetitivas en ocasiones; es algo que produce un gran contraste con el cuidadísimo apartado visual. En líneas generales no parece que este apartado técnico se haya cuidado tanto como el otro, lo que hace que sus carencias sean más evidentes.

Conclusiones
La fórmula de juego está refinada hasta el extremo, siendo
Virtua Fighter 5 el último paso en la saga, perfilando más si cabe los preceptos jugables que se han ido estableciendo hasta el momento, pero el número de novedades resulta algo limitado. Dos personajes y unos modos de juego que no han dado ningún paso relevante pueden resultar escasos en comparación con lo que ofreció la anterior entrega. Si obviamos la falta de novedades, bien por no haber jugado en profundidad al anterior título, o por no haber tenido contacto con la saga antes, lo cierto es que el paquete de contenidos resulta amplio y variado, aunque no arriesgado en relación a otros títulos de lucha.
Su principal carencia, entonces, será la ausencia de un modo de juego en red del que
Virtua Fighter 5 se hubiese beneficiado ostensiblemente, como deja intuir sin género de dudas el hecho de que el modo aventura sea, en realidad, el más interesante de los ofertados para un jugador.