Codemasters nos sumerge en un pasado alternativo en el que los nazis invaden américa, en un título que no acaba de cumplir las expectativas.
Es más, el control se ciñe a eso. Tras un escondido y escueto (se agradece) tutorial durante los dos primeros minutos de la invasión nazi a los Estados Unidos, os daréis cuenta de que Turning Point: Fall of Liberty trae de vuelta un control fácil y sencillo. Tan fácil y sencillo, como corto de posibilidades, pero accesible a la vez. No nos costará afrontar la acción y el desarrollo del juego, pues el sistema cumple. El problema viene cuando empiezas a notar esas constantes caídas en la tasa de fotogramas por segundo, o esas inagotables y repetitivas rutinas enemigas. Tristemente, y una vez más, nos vemos asediados por enemigos con inteligencia nula.

En los niveles de dificultad más bajos, los enemigos alemanes suelen ir en fila india y se ocultan de vez en cuando. Disparan a bocajarro y suelen acertar cuando te quedas mucho tiempo quieto. Demuestran su inteligencia cuando se ven en inferioridad, que se ponen a dar vueltas en círculos, intentando defenderse de nuestros ávidos y certeros disparos. A mayor nivel de dificultad, mayor es la frustración al no encontrarse con enemigos dignos de nuestra pericia. Una verdadera lástima.
El sonido de la guerra es atronador
Otro aspecto realmente flojo es el sonoro. La banda sonora es prácticamente invisible. Inaudible. Habrá un par de melodías, repetitivas y machaconas, con cierto espíritu épico y poco más. Si a eso le sumamos un menú de edición de sonido bastante simplón, nos quedamos en las mismas. La banda sonora pasa sin pena ni gloria. Realmente no hay ningún momento memorable que se quede guardado en la retina del jugador. No hemos notado nada destacable, salvo el aumento del su volumen al terminar un nivel o pasar de capítulo. Algo triste y tacaño, sobre todo teniendo en cuenta el probable aspecto épico y grandilocuente de su argumento. La recreación de disparos, explosiones y demás elementos de sonido está bastante bien llevada a cabo, y si disfrutas de un buen equipo de sonido, es probable que llegues a disfrutar de tal apartado. Por contra, el bajo nivel de los diálogos (tanto en traducción, como en volumen) es una contraposición bastante notoria respecto a un apartado que podría haber sido de lo mejor del título.

Conclusiones y recomendaciones
Llegados a este punto, sabréis que el juego no nos ha gustado casi nada. De hecho, consideramos que es una pena que juegos tan prometedores acaben así, en el montón. Turning Point: Fall of Liberty no es un juego largo, ni extremadamente divertido, ni con un modo online decente, ni con una historia grandilocuente, ni con un apartado técnico deslumbrante. Es un juego sencillo, corto, algo repetitivo y lleno de fallos bastante graves. Posiblemente, con un par de meses más y un equipo con más ganas, el juego hubiera sido otro. Puliendo el apartado gráfico, y aumentando la inteligencia artificial de los enemigos, otra cosa hubiera salido. Es una pena que unos chicos algo diestros en el tema del género de primera persona en consolas, lleven a cabo semejante despropósito. Pero es que, como decíamos al principio del análisis, las buenas ideas no siempre tienen que cuajar. Turning Point: Fall of Liberty, es el último (y triste) ejemplo que afirma lo que acabamos de contar.