Namco Bandai lleva a PlayStation 3 su renombrado arcade, acompañado de una versión de su pistola más versátil que nunca.
En este modo aventura nos movemos con un stick y giramos la cámara con el otro, usando la pistola, al mismo tiempo, para disparar a los enemigos, que van dejando munición para las numerosas armas que llevamos; tenemos la pistola, la escopeta y la ametralladora, como en el modo arcade, y también granadas, lanzallamas y otras armas que iremos obteniendo a lo largo de estos cinco niveles. Aunque la idea sobre el papel es buena, incluso muy prometedora, y en parte se ejecuta bien, pues tras unos momentos confusos lograremos controlar bien el movimiento del personaje y la cámara, y por lo tanto también apuntar bien con la pistola, el gran problema de este modo de juego viene por el diseño de los niveles.

Los niveles se han diseñado muy pobremente, como escenarios muy grandes, muy abiertos, donde podemos ver a los enemigos a muchos metros de distancia, y tendremos que afinar mucho la puntería para acabar con ellos. Estos entornos son terriblemente genéricos y los retos que nos proponen también lo son. El dinamismo de la experiencia arcade, donde no dejan de suceder cosas en el escenario, que dan lugar a situaciones nuevas, sorprendentes y urgentes, no existe en este modo aventura, donde los enemigos aparecen en lugares previsibles, y tienen un comportamiento monótono. Este diseño letárgico se hace aún peor si tenemos en cuenta la lentitud del movimiento del personaje en combinación con el exagerado, e innecesario, tamaño de los escenarios, con larguísimos pasillos que recorrer casi en solitario. No es una mala idea, de hecho es la idea que a todo fan de los juegos de pistola le ronda por la cabeza desde hace años, pero la ejecución resulta decepcionante.
Los modos de juego de Time Crisis 4 se completan con una serie de sencillos minijuegos de habilidad, tanto para un jugador como para varios, que sirven de complemento pero pasan igualmente sin pena ni gloria, por lo que la chicha del juego, lo que realmente le da valor, es el modo arcade directamente adaptado desde la recreativa, con la salvedad de las continuaciones limitadas y crecientes mencionadas anteriormente, lo que gustará a unos sí y a otros no, aunque a nosotros nos parece positivo.
A nivel gráfico el juego está muy bien adaptado desde la máquina recreativa, pero eso, en estos tiempos que corren, no es necesariamente algo bueno. El hardware de PS3 es de hecho superior al de la placa original del juego, y aunque el resultado es bueno, está lejos de lo que puede ofrecer la potente consola de nueva generación de Sony. Además, el diseño de producción es, por así decirlo, desfasado, predominando los colores chillones y la iluminación exagerada, en vez de optar por entornos más realistas; esto de igual modo gustará a unos o a otros; si bien es cierto que la "moda" son los entornos oscuros e hiperrealistas, visualmente Time Crisis 4 desprende ese aroma a juego de recreativa de toda la vida.
El apartado sonoro está protagonizado por un buen doblaje al castellano, que si bien a veces es gracioso (cuando fallamos en un minijuego, nos dicen con muy mala leche, "¡muy mal!"), en lo que respecta a los modos con historia está muy bien interpretado, en combinación con una banda sonora genérica y trepidante en el caso del modo arcade, y bastante repetitiva en el modo en primera persona. Los efectos de sonido proceden directamente de la recreativa y cumplen bien su función aunque resultarán tremendamente familiares.

Time Crisis 4 es uno de estos juegos que inevitablemente iban a llegar a PlayStation 3 tanto por tradición como por obligación; es el único juego de pistola para la consola de Sony y cumple bien a la hora de adaptar la recreativa original a una experiencia casera. El problema viene de la ausencia de novedades destacables en una saga que, destacando en su nacimiento por la innovación del pedal, ha adoptado una fórmula continuista desde entonces, algo justificable por lo difícil que resulta imaginarse una forma de innovar en este género; el intento que hace Namco Bandai en esta versión para consola de fusionar los géneros de acción en primera persona y juego de pistola es encomiable, pero el resultado queda lejos de lo esperado, por lo que este añadido en principio apetecible queda en un segundo plano y la experiencia arcade tradicional mantiene su papel protagonista y destacado. Sus casi 90 euros de precio hacen que sea recomendable para los fans del género, especialmente si tienen pensado aprovechar la pistola para futuros títulos del mismo estilo.