Uno de los mayores exponentes de la nueva generación llega a PlayStation 3 con todas sus virtudes intactas y unas cuantas mejoras.
Otra cualidad notable de Oblivion es su sistema de experiencia, no basado en puntos sino en la propia utilización de cada habilidad. Cuantos más espadazos daremos más experiencia ganaremos en ese apartado, lo mismo que a la hora de bloquear, negociar, saltar, correr, etc… Este planteamiento del sistema de experiencia del juego es extraordinariamente apropiado y, aunque nuestro personaje es de una clase en concreto –comienza con siete habilidades con experiencia, y serán ésas las que tenga que aumentar para subir de nivel-, de ese modo no nos encasillaremos en el estereotipo que hemos elegido al comenzar el juego. Subiremos de nivel una vez hayamos hecho avanzar lo suficiente nuestras habilidades principales, para lo cual tendremos que dormir. Subir de nivel nos permite aumentar nuestras habilidades generales, tales como fuerza, inteligencia, personalidad, etc…
Aparte de las aventuras principales y secundarias, hay mucho más en Oblivion, precisamente por su naturaleza de mundo vivo y, sobre todo, lleno. Las ciudades y las mazmorras "oficiales" solo abarcan una pequeña parte del mundo del juego, lleno de secretos que encontrar. El mundo de Oblivion está lleno de cuevas de ladrones, mazmorras ocultas, ruinas que encierran secretos y un sinfín de detalles, secretos, lugares, que alargan la duración del juego decenas y decenas de horas.

A nivel gráfico, The Elder Scrolls: Oblivion es espectacular, no por un efecto gráfico llamativo o por la cantidad de polígonos de los personajes, sino como conjunto. El mundo del juego está repleto de pequeños detalles, con un fantástico modelado tanto de los escenarios –la arquitectura de los pueblos es alucinante, especialmente las catedrales- como de los personajes, ya sean humanos o animales. La física del juego, que usa el motor Havok, es también sorprendente, pudiendo comprobar cómo un enemigo cae rodando de forma realista por una ladera, o cómo las flechas se quedan clavadas en las superficies, o las hojas de los árboles se mueven con el viento. La versión PlayStation 3 corrige ciertos problemas de generación repentina del escenario –lo que se conoce como
pop in, aunque no todos.
El apartado sonoro cuenta, por una parte, con una sensacional banda sonora orquestada que cambia según la situación, como cuando estamos en combate con un enemigo, y que le da al juego un toque épico sensacional. Los efectos de sonido son tremendamente numerosos y de una gran calidad, pero lo que más destaca, por encima de todo, son las voces. Desgraciadamente no están dobladas al castellano, únicamente subtituladas –la traducción del juego, por cierto, a veces no es todo lo correcta que desearíamos-, pero son de actores americanos famosos, como Patrick Stewart –X-Men, Star Trek- o Sean Bean –El Señor de los Anillos, Goldeneye-. Solamente algunos fragmentos del juego están doblados al castellano, mientras que todo lo demás, y cuando decimos todo nos referimos a cualquier diálogo con cualquier personaje, está en inglés.

Poco más hay que decir de Oblivion. En este análisis hemos intentado transmitir las altas posibilidades que ofrece el mundo del juego, pero es muy difícil explicar con palabras cómo es esta fantástica creación de Bethesda. La libertad que ofrece, lo fantástico que resulta su sistema de interacción, su mundo vivo y repleto de detalles y secretos, su fantástico y contundente sistema de combate y la enorme calidad de diseño de todos sus elementos lo convierten en el mejor juego disponible actualmente para PlayStation 3 y en una compra obligada. Si solo has jugado a los juegos de rol de consola, Oblivion cambiará tu percepción de lo que un juego de rol puede (y debe) ser.