Una propuesta bien diferente en el campo del skateboarding.
Shaun White se dio a conocer en los videojuegos con su saga de snowboarding, y ahora ha decidido que el patín va a ser su nuevo foco de atención con esta entrega deportiva que vuelve a correr a cargo de Ubisoft, y que representa la primera entrada de la compañía en este sector competido por la veteranísima Tony Hawk, de Activision, y la más reciente Skate, de Electronic Arts.
El deportista no es un novato en este sector, y lo cierto es que es un
skater reconocido, pero su juego no ha resultado tan bien ejecutado como la que tiene la nieve como ambiente principal, y eso que ofrece propuestas muy originales y frescas. El resultado, como veremos, tendrá importantes atractivos para parte del público, pero buena parte del mismo seguramente prefiera ir a una apuesta más segura.
La sensación inicial que transmite
Shan White Skateboarding es que éste parece buscar ser, ante todo, un título asequible capaz de captar a todo un sector del público que quizás no ha estado hasta ahora demasiado interesado en este subgénero deportivo, o que quizás lo ha estado pero no ha conseguido verle el atractivo a las otras sagas establecidas. De hecho, lo cierto es que se configura como una clara alternativa, pero quizás la búsqueda de esta diferenciación le ha llevado a estar poco definido en algunos aspectos.
Para empezar, nos presenta un mundo vacío de color en el que un gobierno totalitario impone un régimen mustio y sieso, pero la historia, en sí misma, no nos cuenta nada, ni hace ningún esfuerzo por ofrecer un contexto. Esta premisa ficcional es la que se te da, y punto. Es un poco raro, porque hubiese dado juego para ofrecer algo de guión sustancial; no necesariamente trascendental, pero sí algo de chicha. Hay personajes secundarios y situaciones graciosas, y todo resulta en realidad muy desenfadado.

En este mundo, Shaun White es un convicto, y nosotros jugamos principalmente con el personaje que nos hayamos creado. Esto no tiene mayor importancia a nivel jugable, ni mucho menos, pero es posible que haya gente que eche en falta una importancia más central del propio Shaun en el videojuego. Por supuesto, nuestro objetivo último es liberar a Shaun White, y para eso debemos introducir emociones en el mundo, dándole color, a través de piruetas de todo tipo con el monopatín. El efecto es bonito, está muy bien logrado, y es parte de la aportación de fantasía del juego.