Impón tu malvado dominio con ayuda de los esbirros en esta divertidísima y sobresaliente aventura de acción.
A nivel técnico, el título de Triumph Studios ha pegado un cambio notable con respecto al original, que destacó por su gran diseño artístico, pero que pecaba de ofrecer un apartado gráfico de menor solidez. Ahora, en cambio, mientras que el diseño artístico sigue rayando a un nivel altísimo, el apartado gráfico mantiene este mismo nivel presentándonos a unos personajes modelados con gran esmero, destacando detalles como el pelaje de seres como el yeti que nos encontraremos en varias ocasiones durante la partida, así como unos entornos increíblemente grandes (pese a que los caminos suelen ser muy lineales) en los que la distancia de dibujado nos dejará asombrados en más de una ocasión. Además, la variedad y la belleza de los parajes por los que nos moveremos no dejarán indiferente a nadie. Detalles como el ver a nuestros esbirros recogiendo objetos y poniéndolos ellos mismos denotan una vez más el enorme trabajo realizado por Triumph Studios para mejorar una de las principales lacras del original.

También la inteligencia artificial de los enemigos y nuestros aliados se ha mejorado. Así, ahora los esbirros no caerán en trampas mortales para ellos con tanta facilidad como en el original, ya que si no pueden cruzar una zona anegada por el agua, por ejemplo, ni se acercarán a la misma. Igualmente, reaccionarán de forma eficiente a nuestras órdenes. Los enemigos, de la misma forma, tratarán de aprovechar sus ventajas tácticas para frenar nuestras ofensivas, resultando de lo más gracioso el ver como cuando ven que no tienen opciones de sobrevivir (o por ejemplo si muere su centurión), comienzan a caminar de forma temblorosa hacia nosotros. Eso sí, todo este despliegue gráfico tiene un coste en compatibles: será necesaria una máquina potente para disfrutar con todo lujo de detalles del espectáculo que supone Overlord II, si bien con equipos de gama media se pueden conseguir resultados notables sin sufrir ralentizaciones (aunque en los momentos de más acción es posible que éstas hagan acto de presencia).
El número de enemigos con los que nos encontraremos a la vez también resulta destacable, así como las animaciones de los esbirros y los enemigos, también con un toque humorístico que nos hará esbozar en más de una ocasión alguna sonrisa. Ayuda mucho el hecho de estar frente a un título con un doblaje al castellano igual de cómico, con una selección de actores muy buena. Por último, la banda sonora que nos acompañará a lo largo de la aventura supone el broche de oro a un apartado al que pocas pegas se le pueden poner.
Diversión para rato
Aparte del modo historia, que podremos completar en unas 15 horas dependiendo de la rapidez con la que nos movamos y de las misiones secundarias que afrontemos (algunas como matar a 1000 gnomos requieren de bastante esfuerzo), podremos disfrutar de varias opciones de juego multijugador tanto a pantalla dividida como a través de internet. En estas modalidades de juego para dos usuarios podremos disputar partidas competitivas contra el rival, o afrontar varios desafíos cooperativos en los que, por ejemplo, deberemos defender una posición de los ataques enemigos, o simplemente sobrevivir al particular circo del imperio glorioso.
Con todo esto, Overlord II se trata de una sobresaliente aventura de acción y estrategia que ningún aficionado al género debería perderse. No son muy numerosas las novedades que presenta, pero incluso los aficionados al original encontrarán en este título el suficiente encanto como para quedar prendados de él. Muchas horas de diversión, una historia hilarante, y un diseño de la acción bien desarrollado lo convierten en una de las propuestas más interesantes del año.