La liga estadounidense de hockey vuelve a su cita anual con los videojuegos.
El único problema de esto radica en que las novedades en el resto de campos son escasas. Desde luego, cuenta con una buena cantidad de modos de juego, y el modo principal nos hará preocuparnos no sólo de ganar partidos, sino también de, por ejemplo, negociar los contratos de nuestros jugadores, buscar fichajes, negociar con agentes, etc. El sistema, eso sí, dentro del realismo es bastante "arcade", con medidores gráficos, y con el objetivo evidente de conseguir contratos lo más favorables posibles para la economía del equipo, de manera que se aprovecha muy intensamente la licencia de la liga y también del gremio de jugadores (la NHLPA), de manera que resultará muy atractivo para los más apasionados por el hockey, y quizás algo denso en sus primeros momentos para el resto de aficionados.
El juego va a resultar muy completo, permitiéndonos hacer las veces de entrenador y gerente, habiendo sustituido la función de ojeador por informes completos sobre los novatos, lo que no afecta en nada al desarrollo general del título, la verdad. Más interesante es la opción de desarrollar a un jugador a nuestro gusto, con un sistema de puntos de experiencia que nos sirven para ir personalizando sus estadísticas. El resto de opciones de juego van a ser las esperables liga, torneo, y demás, sin incorporar nada más sustancial a lo que se ha visto en las últimas entregas; esto significa que viene muy completo. Por supuesto, la opción de jugar partidos en línea es muy interesante y divertida, aunque lo más seguro es que sea difícil encontrar aficionados españoles, lo que puede tener algún problemilla de comunicación dada la notable abundancia de usuarios sajones y escasez relativa de hispanohablantes.

El sistema de partidos en línea va bien, aunque es evidente que la tasa de imágenes por segundo se reduce y el juego no resulta tan suave. Esto puede explicar que los partidos no tengan retraso (el conocido como
lag), pero sí que puede ser molesto hasta que nos acostumbramos a la nueva tasa de imágenes por segundo. En cualquier caso, se puede afirmar sin temores que todo el aspecto gráfico ha mejorado, aunque no mucho, sí de manera palpable. Las animaciones son más suaves, aunque el nivel de detalle no ha dado pasos sustanciales. En líneas generales resulta consistente, y ahora que la animaciones están más perfiladas todo resulta más realista y consistente.
El sonido consigue emular de manera satisfactoria el ambiente de un estadio, con comentarios de Bob Cole y Harry Neale, que cuentan con una buena dosis de frases variadas, aunque seguramente lo que más disfrutemos es su acertada banda sonora, compuesta por una selección amplia de temas rockeros, yendo desde el indie hasta el metal, y un conjunto de efectos sonoros también de gran calidad, aunque en ocasiones se escuchan demasiado flojos e inconsistentes, pero es sólo en contadas situaciones.

Conclusiones
Salvando la distancia que marca el desconocimiento generalizado de este deporte en nuestro país, la verdad es que
NHL 2K8 es un buen juego que se atreve a apostar por un sistema de control novedoso, aunque con algunos problemas en aspectos importantes. Siempre se puede optar por el sistema de anteriores entregas, pero entonces la principal novedad de este título se diluye, y si somos aficionados y ya tenemos la entrega del año anterior, las novedades se quedan en poco más que en la revisión normal de equipos y jugadores.