Este nuevo juego de Los Simpsons, sin ser revolucionario a nivel jugable, encantará a los fans de la saga.
Aparte de estos dos elementos, que según la situación pueden llegar a hacerse algo frustrantes, los puzles están muy bien integrados en el desarrollo del juego y algunos de ellos son especialmente originales y están muy conseguidos. Algunos niveles pueden llegar a resultar algo tediosos por su dificultad, o por su nivel de exigencia, y será muy difícil lograr superarlos en el tiempo objetivo que da acceso a las bonificaciones. Tras una serie de niveles lineales, el juego progresa y acaba dejándonos elegir entre varios, con el requisito de completarlos todos antes de pasar al siguiente bloque de niveles.
El juego cuenta con numerosos detalles graciosos y guiños a los de la serie. El más habitual son los clichés, situaciones comunes del mundo del videojuego que el gordo de la tienda de comics nos señalará indicándonos lo obvio y mediocre que resulta el diseño de este juego, como que un jefe final tenga un punto débil, no poder nadar o romper una caja para conseguir avanzar. El descubrimiento de estos clichés se irá acumulando y nos dará acceso a extras. Además, mientras jugamos habrá cantidad de diálogos graciosos, a veces dependientes del contexto, y todos los personajes, desde los secundarios que nos crucemos por la calle hasta cualquier enemigo, tiene algunas líneas de diálogo generalmente muy graciosas; además de, claro está, la familia Simpson.

A nivel gráfico Los Simpsons tiene un estilo igualito que el de la serie de televisión, usando Cell Shading para representar a Homer, Bart y compañía, y a los diferentes enemigos y personajes que pueblan Springfield. Todos los personajes están muy bien adaptado, si bien cuentan –salvo la familia- con animaciones bastante genéricas. Los escenarios están bien realizados aunque a veces se abusa de la "holgura" del efecto Cell Shading para que algunas estructuras tengan muy pocos polígonos. El juego se mueve con fluidez aunque está lejos de las cotas de espectacularidad técnica de la nueva generación; su mayor defecto es sin duda que es muy repetitivo con los enemigos.
En cuanto al sonido, el juego cuenta con todos los temas de la serie de televisión, más algunos que ambientan muy bien cada situación en particular, y con un repertorio de sonidos inmenso y tremendamente acertado. El doblaje al castellano con las voces que doblan la serie de televisión es otro de los grandes aciertos del juego; además de las voces en las secuencias, hay un inmenso repertorio de comentarios de los personajes, tanto principales como secundarios, que hace que parezca que estamos viviendo un episodio de la serie.

Como comentábamos al principio del análisis, el juego de Los Simpsons no es nada revolucionario a nivel jugable pero como juego basado en la emblemática serie de animación es perfecto, y los fans lo adorarán. Traslada toda la esencia del éxito de Matt Groening al videojuego, vertebrándola con una jugabilidad ya vista otras veces pero bastante efectiva, y con ciertos momentos de parodia / homenaje tremendamente graciosos. Si te gustan Los Simpsons, es una compra casi obligada.