Este nuevo juego de Los Simpsons, sin ser revolucionario a nivel jugable, encantará a los fans de la saga.
Todos los personajes pueden pelear y tienen un movimiento especial básico. Bart puede disparar con su tirachinas –algo muy usado para activar interruptores-, Homer puede eructar, Lisa usar su saxofón, y Marge, el personaje menos usado, convocar a las masas y ordenarles hacer cosas. Éste es solo el repertorio inicial, pues pronto nuestros Simpsons adquirirán nuevos movimientos. Bart pronto se convertirá en Bartman y recibirá nuevos poderes, como planear con su capa, beneficiarse de corrientes de aire caliente para flotar, escalar por paredes o usar su gancho. El poder de Homer es más gracioso; puede convertirse en una superbola y rodar a toda velocidad por el escenario, realizando cargas y aplastando a los enemigos.
También puede inhalar helio y flotar. El poder de Lisa es, aparte de aturdir a los enemigos con su saxofón y lograr que se peleen entre ellos, usar la telekinesis en ciertos puntos de meditación para interactuar con el escenario. Este poder se usará para resolver puzles, pasando el juego a tener una perspectiva desde arriba, y pudiendo mover objetos y golpear a los enemigos. Finalmente, Marge y su megáfono pueden hacer que las masas enfurecidas hagan lo que queramos, y además puede usar a Maggie y meterla por conductos, en secuencias que recuerdan muy vagamente a Metal Gear Solid.

Combinando las diferentes habilidades nos encontraremos con niveles ambientados en diferentes partes de Springfield e inspirados en situaciones del videojuego. El más célebre, por las protestas y la polémica, es el de Grand Theft Rasca, en el que Marge tiene que mover al pueblo para impedir que el alcalde Quimby "venda" la ciudad para promocionar un videojuego violento que convierte a Ralph Wiggum, Martin y compañía en ladrones de coches y asesinos. Finalmente se ha mantenido en el juego aunque se ha cambiado el nombre. Otros niveles están protagonizados por otros personajes de Springfield, inspirados en situaciones de la serie (el Muñeco del Donut se vuelve loco, los delfines quieren conquistar el mundo, etc…) e incluso hay uno en el que nos metemos en el mundo alternativo del videojuego y tenemos que vencer a un Donkey Kong que tiene secuestrado al profesor Frink, mientras acabamos con docenas de jugadores de fútbol americano y clones de Ryu, y vemos cómo Mario, Sonic y compañía hacen trabajos forzados.

Aunque la ambientación es diferente en cada nivel, hay dos elementos muy abundantes: el primero, combate contra enemigos, contra cientos y cientos de enemigos de diverso pelaje pero que a grandes rasgos se acaba con ellos igual. La sobrecarga de enemigos puede resultar incluso agobiante. El segundo elemento son las plataformas, habrá que saltar, escalar y planear -en el caso de Bart-, con el riesgo de caernos al vacío en muchas ocasiones, o tener que empezar de nuevo en otras, algo bastante frustrante. Lo bueno de caerse al vacío es que no morimos, sino que solo nos quita vida, y además la vida se va regenerando poco a poco; si nuestros dos personajes mueren, Nelson se reirá de nosotros y tendremos que comenzar el nivel desde el punto más reciente.